Warabe Jizo ( 地蔵菩薩 )

Jizo protegiendo a un Niño

Los Bosastu Jizo o Warabe Jizo, son la adaptación en Japón de la figura budista del Ksitigarbha, que llegó a este país desde el Asia continental a través de <China. Esta deidad surge originariamente como protector de los niños, las embarazadas, los condenados, y los emigrantes y peregrinos. De ahí que, tradicionalmente, estuvieran colocados al borde de los caminos. En el país nipón, esta figura es ligeramente distinta y son también los guardianes protectores de los bebés nacidos muertos, los que murieron al nacer, los abortados o los niños que murieron antes que sus padres. De ahí que también puedan estar presentes en los cementerios. De hecho en el Kooya San (高野山) hay un cementerio enorme donde podemos ver muchas de estas estatuas, aunque la foto que encabeza este artículo es del Koufukuji (興福寺), en mi querida Nara.

Jizo y su gorrito de lana

Respecto a la protección de Los niños que mueren de forma prematura, hay una leyenda muy curiosa que trato en profundidad en este artículo. El espíritu de estos niños, quedan atrapados en el purgatorio, lugar en el que podría haber otros espíritus no tan puros como ellos, de ahí que necesiten la protección del Jizo, que les ocultará bajos sus ropas para que puedan esconderse y pasar al cielo. Según me comentó un amigo mío japonés, también se les hacen ofrendas para pedir que un niño que esté gravemente enfermo se sane pronto.

Para acabar, comentar que esta semana estoy bastante liado, y mañana especialmente, así que no sé si podré publicar, por lo tanto os deseo desde ya lo mejor para este fin de semana y os invito a dejar en los comentarios vuestra opinión o que ampliéis conocimientos sobre estas divinidades que, para mí, son muy entrañables…>

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