Mi experiencia en un crucero
Viernes, 14 de Octubre de 2011
Como ya comenté, hace un mes (más o menos) y gracias a la invitación de Minube y Pullmantur, estuve de crucero por el Mediterráneo. Era la primera vez que tomaba un crucero de estas dimensiones durante tanto tiempo (una semana), lo más que había estado habían sido 4 días en un crucero por el río Nilo y un día en un Ferry de Japón a Corea. Así que, en esta entrada, os hablaré brevemente de mi experiencia.
Lo primero que me llamó la atención fue la envergadura de estos barcos, cuando los vemos desde fuera nos parecen enormes, pero es que dentro ya es una pasada, hasta te olvidas de que estás en un barco (salvo que el mar esté un poco revuelto). Con una capacidad de miles de personas e instalaciones para todos los gustos (desde casinos y discotecas, hasta gimnasios y rocódromos, pasando por guarderías o peluquerías). Además, yo estuve en un circuito con “todo incluído” y había gente de todo tipo, lo que implica que hay precios para todos los bolsillos, algo que también me sorprendió gratamente.
En general me pareció una forma distinta de visitar varios destinos en poco tiempo mientras te desplazas por las tardes/noches. Lo único malo que esto tiene es que puedes catar cada lugar que visitas, pero no saborearlo como quisieras, siempre te quedas con ganas de más, pero bueno, así se te hacen ganas de volver más tranquilamente. De todas formas, lo que yo os pueda decir aquí es poco, así que os dejo con este vídeo de presentación de nuestro viaje en el que podréis ver más detenidamente cómo es l barco por dentro y conocer un poco más a los que fuimos a ese viaje. ¡Espero que os guste!
¡¡ FELIZ FÍN DE SEMANA !!
Nebuta Matsuri (青森ねぶた祭り)
Martes, 11 de Octubre de 2011
En uno de los viajes que hice este verano por la región nipona de Tohoku este verano, me dejé caer por Aomori con mi amiga Ana Sora, el caso, es que conseguí que coincidiera con el Nebuta Matsuri (青森ねぶた祭り), uno de los más populares de la zona y, en mi opinión uno de los más coloristas y visuales de Japón, ya que su principal atractivo son unas figuras hechas de papel de arroz de diferentes colores sobre una estructura de madera e iluminadas desde dentro que se llaman “Nebuta“.
Durante el festival (que son como las fiesta locales de la ciudad), estos “nebuta” desfilan sobre unos carros arrastrados por hombres, jóvenes (y, algunos, los más pequeños, por niños). Normalmente son representaciones artísticas de diferentes capítulos de la mitología japonesa o incluso de momentos históricos, aunque otros pueden ser mezclas con elementos actuales o cómicos. Algunos son realmente grandes y van acompañados por Taikos enormes.
El ambientazo que hay en la ciudad en los momentos previos y posteriores al desfile es increíble, además la gente es muy amable y simpática con los extranjeros y más este año, con lo que esta región ha sufrido debido a los terremotos y el tsunami de Marzo. Durante el desfile, es impresionante los taikos no dejan de sonar al igual que los flautines, la gente salta y baila con alegría entre los nebutas entonando con fervor : “Rasseraa, rasseraa, rasse, rasse, raseraa” (ラッセラー,ラッセラー,ラッセ,ラッセ,ラッセラー). A ver si termino de editar el vídeo y lo subo, porque por mucho que os cuente, las palabras se quedan cortas.
La gente que participa en el desfile lleva un atuendo especial llamado Haneto (ハネト), de hecho de aquí viene el verbo Haneru (ハネル), que es un derivado del verbo Haneru (跳ねる) que significa saltar o brincar, ya que durante el recorrido no paran de saltar y bailar animando al resto de personas a unirse. Según tengo entendido cualquiera que lleve un Haneto puede unirse a danzar en el desfile. Ya que el ambiente festivo invita a hacerlo.
Realmente hay muchos matsuri en Japón, practicamente en cada barrio y cada pueblo, pero este es de los más festivos, coloristas y llenos de buen rollo en los que he estado. Además no está tan masificado como otros (aunque si recomiendo ir con cierta antelación si queréis coger sitio para hacer buenas fotografías (más abajo tenéis algunas imágenes más). Aquí os dejo con la página oficial.
Restaurante sobre un árbol
Viernes, 7 de Octubre de 2011
Durante mis viajes he comido en muchos restaurantes diferentes, de diferentes tipos de comida, en diferente países y con diferentes precios, pero nunca había comido en un restaurante sobre un árbol. Así que, cuando fui a Naha, la capital de Okinawa, a visitar a mi amigo Alain y lo ví, supe que no podía volver a Osaka sin comer en él. En la fotografía superior se aprecia bien el tamaño del árbol, en esta se puede ver más de cerca el restaurante:
Por supuesto,el árbol no es de verdad, está prefabricado cubriendo la estructura que soporta y eleva el establecimiento, al que se puede acceder por un ascensor (el tronco está hueco) o por unas escaleras de caracol que encontramos en uno de los extremos. Aún así, hay que reconocer que está currado y es muy original.
El interior es bastante simple, pero muy luminoso. Como hacía mucho calor, decidimos no comer en la terraza y comimos en el interior. Las vistas no están nada mal, pero, en mi opinión, el entorno no es el más adecuado, aunque, supongo que tampoco habrá muchas alternativas para ubicar un establecimiento de estas características.
La propiedad del local ha pasado por varias manos, por lo que ha sido diferentes tipos de restaurante, actualmente es un restaurante de Shabu-shabu, pero que también tiene algunos platos simples como alternativa, yo, de hecho, tomé un menú bastante sencillito pero con la peculiaridad de que estaba acompañado de Jinamidofu, un tipo de Tofu muy típico de okinawa, que es bastante dulzón y con gusto a cacahuete.
¡¡ FELIZ FIN DE SEMANA A TODOS !!
Los mercados de Vietnam
Miércoles, 5 de Octubre de 2011
Hoy, como cada miércoles, os hablaré de mis aventuras fuera de Japón, algo que me gusta hacer mucho cuando viajo por países del sudeste asiático: perderme por sus mercados, creo que son la máxima expresión de que algo cotidiano en un país puede ser muy exótico para la gente de otras sociedades y culturas. Sobretodo si son los mercados que usan los propios locales, no los típicos en los que intentan colársela cada dos pasos a los turistas.
Aunque podría poner ejemplos de distintos países, como Tailandia o Filipinas, las fotos que veis, son mercados de Vietnam, que descubrí en mi último viaje al país en las que visité el sur del mismo con mi amigo Alberto, que fue un insuperable anfitrión. Que conste que todos son mercados sobre tierra, ya que de mercados flotantes en Vietnam ya hablé cuando mencioné el de Cai Rang.
La diversidad de productos, la forma de mantenerlos, el constante movimiento y la cantidad de labores realizadas de forma artesanal son un conjunto de factores que hacen que el simple hecho de pasear por estos mercados o quedarse observándolos sea una forma de entender muchas cosas del país en cuestión. También en los mercados se desarrollan ciertas actividades realmente interesante, por ejemplo, esta señora estaba haciendo lápinas de arroz que después servirán de envoltorio comestible para dulces, para hacer rollitos o como papel.
Lo más impresionantes son las “carnicerías” donde se pueden observar todo tipo de animales cortados y listos para ser cocinados: roedores, serpientes y hasta perro. No obstante, he preferido no subir fotos de este estilo y he subido sobre todo las que corresponden a puestos de frutas, verduras, legumbres, etc…
Otra cosa que me fascina es que la actividad de estos mercados dura desde el amanecer hasta altas horas de la noche, las familias prácticamente viven en ellos, y la mayoría de los niños y niñas, al acabar sus deberes escolares también colaboran. Espero que os gusten las fotografías.
Sexto aniBLOGsario
Lunes, 3 de Octubre de 2011
Tras un largo vuelo, llegamos a Kansai, allí nos estaban esperando los organizadores. Intentado poner orden a la japonesa a un grupo de jóvenes europeos recién llegados de Frankfurt con mucha emoción. Nos hablaban con un inglés apenas entendible. Mi amigo Sergio, compañero de vuelo (y posteriores aventuras) se despedía de mí:
- Yo me tengo que ir en este grupo, nosotros vamos a Kyoto – me dijo – pero iré a verte a Osaka.
- En cuanto sepa cómo funciona este país yo iré a verte a Kyoto…- respondí
Finalmente llegó mi turno, tacharon mi nombre de una lista y me monté en un coche con otras tres personas. Apenas hablamos un poco, pero cuando el vehículo arrancó, me callé y no despegué la vista de las ventanillas. Me olvidé del cansancio y del sueño y esforcé los ojos al máximo, no quería perderme nada… podía notar como mi corazón se hacía grande con cada neón o cada edificio colocado con aleatorio orden entre las calles de esa ciudad que luego sería mi cómplice nocturna. Acababa de llegar a Japón, un país que sería mi hogar durante los próximos años.
Van a hacer ya seis años desde ese momento, pero todavía noto como se me eriza el vello y el corazón late más rápido cuando lo recuerdo. Hoy es el sexto aniBLOGsario de esta bitácora que comencé justo antes de venir a Japón pasado mucho tiempo desde ese día, he cambiado mucho, he viajado mucho y entiendo muchas cosas que entonces no comprendía, aunque mi punto de vista también ha cambiado y muchas cosas que antes creía entender se ponen en entredicho… todos somos tan iguales y tan diferentes a la vez…
Para despedir esta entrada, poco me queda por decir, solo daros las gracias a todos y cada uno de vosotros, a todos los que me habéis apoyado con vuestras visitas y comentarios, a todos los habéis cruzado en mi vida hasta el día de hoy, los que seguís en ella y aquellos cuyo camino hizo que no pudiéramos seguir en contacto… porque todos sois cómplices de este blog y de lo que soy yo ahora mismo. Por eso os dejo con esta canción de Home Made Kazoku de agradecimiento (que además fue número uno en Japón cuando yo apenas llevaba unos meses allí).
¡¡ GRACIAS A TODOS !!



















































