Hozenji Yokocho (法善寺横丁)

Hozenji

No recuerdo con exactitud cuando fue la primera vez que llegué por casualidad a este lugar, pero sí el cómo. Recuerdo es que era una tarde lluviosa de otoño… Aprovechando que la lluvia había cesado, salimos de uno de las varios izakaya de las cercanías de Dōtonbori que habíamos visitado esa noche con la excusa de refugiarnos en ellas. Recuerdo que fui con otros estudiantes de GaiDai, que apenas conocía la ciudad y que aún no entendía el idioma por lo que debió ser el año de mi llegada, el 2005.

法善寺

Me llamó la atención el cartel y el suelo pavimentado con piedra al estilo tradicional japonés, que nacía del asfalto gris instalado apenas algunas décadas… aquel pequeño templo estaba ahí mismo, sin una entrada con mucha floritura ni amplios espacios abiertos… en una esquina de una calle de la zona de bares del minami-ku, como un oasis, esperando ser encontrado por los que nunca se imaginarían que un pedazo de la Osaka del 1700 pudiera estar allí. Entrar fue inevitable…

Farolillos

Diversos farolillos de diferentes colores iluminan los dos altares, unos salary-man vierten agua sobre una imagen de Fudo-myo (不動明王) cubierta de musgo que hay en uno de ellos… nunca había visto una estatua de roca vestida de verde de esa forma, supongo que este es otro de los elementos diferenciales del templo. Interesante encontrar un lugar tan curioso, tan cercano del “mundanal ruido” de causalidad. Más tarde me enteré de que este templo goza de cierta popularidad.

Moss-covered Fudo-myo

Seguimos atravesando la pequeña plaza que hace de patio del lugar sagrado dejando a un lado el santuario del musgo y al otro una capilla llena de linternas de papel (提灯). Más adelante, unas farolas modernas blancas (se ven al fondo de la fotografía bajo estas líneas) se comenzaba a nacer Hozenji Yokocho.

不動明王

Como podéis ver en las imágenes, se trata de una estrecha calle que, aunque mantiene el pavimento tradicional, está flanqueada de restaurantes tradicionales y algunas tascas. Al parecer este callejón, algún día fue un espacio para las tiendas anexas al templo, pero cambió de cometido tras su reconstrucción después de la II Guerra Mundial.

法善寺横丁
Foto obtenida del blog de mi amigo Xavi, que
también habla de este lugar en este artículo

Tímidamente, algunas gotas precoces nos avisaron de que pronto comenzaría a llover de nuevo, aún era temprano, así que debíamos apresurarnos para buscar otra taberna en la que cobijarnos. Antes de abandonar escucho unos ruidos y miro a mi izquierda, un gato se esconde en los recovecos, no lo llegué a ver aquel día, pero si muchas veces después… o quizá son sus amigos o familiares felinos… nunca lo sabré… Aquí os dejo la ubicación exacta de este lugar en Google Maps. No olvidéis saludar a los gatos de mi parte. 😉

Otro altar

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