Matsumoto (松本)

Martes, 4 de Junio de 2013

Matsumoto Castle

Hoy voy a retomar (y finalizar) la crónica de mi aventura por los Alpes Japoneses, realizando la mágica ruta Nakasendo, cuyas etapas he ido narrando en estos posts. El último lugar del que hablé fue Magome, lugar del que nos despedimos mientras lo veíamos alejarse a través de las ventanas (mojadas por las primeras gotas de agua) del autobús que nos llevaba a Nakatsugawa. Una vez allí tomamos el tren hacia Matsumoto (松本), ciudad de la que hablaré hoy.

Muchos la conoceréis por su castillo, que quizá sea el símbolo más famoso de esta localidad, que además es uno de los “castillos cuervo de Japón” (el otro es el Castillo de Okayama), llamados así por su oscura fachada exterior. No obstante ya os hablaré de este castillo en un artículo monográfico, porque realmente lo merece, es espectacular. Como curiosidad, una tienda que encontramos en las cercanías del mismo con una forma bastante peculiar ;) :

Shop near Matsumoto Castle

Volviendo a nuestra historia, llegamos por la noche a Matsumoto y, como teníamos nuestro hotel justo frente a la estación, pasamos a dejar las cosas y a darnos una ducha. Después fuimos a un restarunte de las cercanías a comer carne de caballo, algo muy propio de la gastronomía del lugar. Volvimos a casa a medianoche y nos dormimos en seguida. Nos levantamos para llegar “por los pelos” al desayuno del hotel, que disfrutamos con unas excelentes vistas de la ciudad con las montañas de fondo:

トーコーシティホテル松本

Tras ello comenzamos nuestra expedición por la ciudad, aunque íbamos en dirección al castillo fuimos callejeando en vez de coger el camino directo para, así, disfrutar exprimir mucho más la visita. Recorrimos calles comerciales, visitamos tiendas de antigüedades y hasta encontramos los man de Hello kitty de los que ya os hablé cuando entramos a por un refrigerio. También, como no, nos pasamos por el templo de Yohashira, que estaba precioso en esta época del año.

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Finalmente llegamos al castillo en el que, encontramos una pareja que se estaba haciendo las fotos de boda y luego me quedé hablando con un grupo de jubilados que eran amigos desde la secundaria y quedaban una dez al año desde entonces para viajar juntos por Japón (impresionante). Recorrimos los alrededores del castillo e hicimos muchas fotografías desde diferentes ángulos. finalmente entramos, pero, como ya os he dicho, no contaré más por que hablaré de ello en otro post (os dejo con la miel en los labios).

Matsumoto Castle Wedding

El día lo acabamos en uno de los múltiples izakaya de los alrededores de la estación (ya que nos quedaba cerca del hotel) donde encontramos una gran variedad de comida. Aunque hacía frío, las terrazas eran muy acogedoras al estar protegidas por lonas y calentadas por braseros (algo que se ve mucho en las noches de invierno en Japón). Al día siguiente, volvimos a Tokyo en tren expreso desde Matsumoto. Nuestra aventura había acabado, pero lo habíamos disfrutado al máximo…

ジンキスカン

Yohashira Jinja (四柱神社)

Martes, 7 de Mayo de 2013

四柱神社

Hoy vuelvo con mi sección de templos de Japón. Después de una temporada destacando los de Nagasaki, esta vez, vamos a ir mucho más al noreste, hasta Matsumoto, en la provincia de Nagano para hablar de un templo sintoísta de ámbito local que me llamó la atención estando allí, por lo bonito del colorido de sus árboles durante el otoño. Se trata del Yohashira Jinja (四柱神社).

Yohashira Shrine front view

Si traducimos el nombre, significaría algo así como el santuario de los cuatro dioses, ya que está dedicado a los Zouka Sanshin (造化三神) (los tres dioses creadores que son Ame-no-minaka-nushi-no-kami, Takami-musubi-no-kami y Kami-musubi-no-kami) y la la diosa Amaterasu, de la que, después, descendería el legendario emperador Jinmu el primero de la línea imperial nipona (en teoría, porque no hay constancia histórica de su existencia).

Yohashira Shrine

El templo es relativamente moderno (de finales del s.XIX) y, aunque el torii de su entrada es de metal y bastante feo, el interior me resulto ciertamente vistoso (sin ser espectacular) sobre todo en la época del kouyou. Para más información, aquí os dejo su ubicación en GMaps y un enlace a la web oficial del templo

Alone in a warm immensity

Carne de Caballo (馬肉料理)

Lunes, 8 de Abril de 2013

新三よし

Hace poco estuve visitando la ciudad de Matsumoto, en la prefectura de Nagano. Ya sabéis que cuando viajo, una de las cosas que más me gusta es probar lo más típico de la gastronomía del lugar y, en este caso, nos recomendaron la carne de caballo. Como nos alojábamos cerca de la estación, preguntamos si había algún buen restaurante cerca donde comerla, y nos recomendaron uno de los mejores restaurantes especializados de la ciudad. Aquí tenéis su ubicación en GMaps.

馬肉料理

Decidimos pedir platos diversos para compartir y probar un poco de todo y acompañarlo de unas buenas cervezas de barril. A pesar de ser un restaurante especializado y bastante popular, el precio no era desorbitado, pagamos unos 4000yenes cada uno (pulsad sobre la cantidad para ver el cambio en Euros), una cantidad que te puedes gastar en cualquier cena en un izakaya de Tokyo. Aquí abajo os dejo una fotografía más cercana de uno de los platos que más me gustó:

馬ユッケ

Se trata del Yukke, que es carne cruda condimentada con salsas y especias (un plato de influencia coreana), hasta ahora lo había probado de ternera, pero la de caballo me resultó más apetitosa. Otro de los platos que destacaría es una especie de katsu con carne de caballo muy poco hecha, es decir, como un ton-katsu, pero en vez de “ton” (豚 que significa cerdo), sería umaniku-katsu (馬肉カツ), aunque no se si este es realmente el nombre “oficial” del plato.

Horse Meat

El caso es que estaba todo buenísimo como hacía ya un par de meses que no publicaba ninguno de mis artículos gastronómicos, me apetecía compartir esta experiencia con vosotros.:)

¡¡ Feliz comienzo de semana a todos !!

Yudanaka (湯田中)

Lunes, 4 de Marzo de 2013

Yama no uchi motorbike

Hoy, para comenzar la semana continuaré el relato de mi escapada a Nagano con mis amigos de Vidicam. Como os iba diciendo, al llegar al tren de la Nagano Dentetsu, debido al cansandio y al calor que sale de bajo el asiento, nos quedamos profundamente dormidos. Aunque en varias paradas nuestros ojos se abrieron tímidamente, no nos despertamos hasta llegar a la última estación, nuestro destino: Yudanaka (湯田中).

Yudanaka Station

Hacía mucho frío y aunque nuestro alojamiento (mishuku) estaba cerca de la estación, llegamos con muchas ganas de dejar las cosas en las habitaciones y disfrutar del onsen antes de acostarnos, así que, así lo hicimos. Al día siguiente iríamos a visitar el famoso parque de los monos de cara roja de Jigokudani y queríamos madrugar.

Dormitorio

El día siguiente nos regaló un día claro y soleado, aunque con rachas de viento muy frío. Salimos abrigados hasta las cejas tras un fuerte y reconfortante desayuno, y fuimos andando hasta la parada del bus (a unos 15 minutos a pie desde la estación). Tomamos la línea que nos dejaba en Kanbayashi onsen y comenzamos a nadar andar (desde allí son unos 25 minutos aproximadamente hasta donde están los monos).

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Me habían dicho que el invierno era una de las mejores épocas del año para disfrutar de esta zona y ahora lo entendía, a cada segundo había paisajes o edificaciones que, con la nieve, parecían sacadas de un cuento de hadas (japonés eso sí…). El camino hasta donde se encuentran los monos sigue el contorno de la ladera de la montaña y esta vez la que nos sorprende a cada tramo es la naturaleza… el final de esta historia ya lo conocéis, pero no podía dejar de contaros nuestra experiencia hasta llegar allí. :)

Templo en la nieve

Escapada a Nagano

Martes, 29 de Enero de 2013

Viendolas venir

Estos días ha estado nevando en Japón y me he acordado de una escapada a Nagano que me hice ya hace un tiempo con mis amigos de Vidicam para disfrutar de la nieve. La verdad es que estaba muy contento de poder ir porque ya perdí una oportunidad de ir a este mismo sitio a hacer snowboarding con los de la universidad por culpa de los exámenes y, esta vez, no quería perdérmelo.

Nagano Shinkansen E2 Series

Así que, tomamos desde Tokyo el Nagano Shinkansen (que son trenes de la serie E2, aunque mis favoritos siguen siendo los de la serie E5, que estrené poco despues de su inaguración). En menos de dos horas llegamos a la estación de Nagano, donde cambiaríamos a la línea Dentetsu, pero como teníamos algo de tiempo , comimos un ramen calentito con unas gyoza en una tienda que encontramos junto a las estación. Yo elegí uno un poco picante, pero delicioso, ideal para combatir el frío de aquel mes de enero:

Red Ramen + Gyoza

Después, dimos una vuelta por los alrededores de la estación para bajar la comida, aunque no nos dió tiempo a ver mucho porque no nos podíamos arriesgar a perder nuestro siguiente tren ya que estaba atardeciendo y al día siguiente queríamos ir a observar los monos japoneses de cara roja. El tiempo apremiaba.

長野駅時計

La estación de Dentetsu (que es una línea local de la prefectura de Nagano) estaba a unos metros de la de JR, en un subterráneo. Nos dirigimos allí y compramos los billetes hasta Yudanaka en “Limited Express”. La verdad es que me esperaba un tren más moderno, pero el que nos tocó también tenía su encanto.

Nagano Dentetsu

Aunque no eran ni las seis de la tarde, ya había oscurecido. El vagón estaba prácticamente vacío, así que nos acomodamos ampliamente en los asientos. El contraste del frío del exterior con la calefacción del interior (que surgía de debajo del asiento) hizo difícil que pudiéramos mantener los ojos abiertos, por lo que, confiados en que nuestra estación era la última del trayecto (y que, en Japón, el revisor te despierta) nos dejamos caer en los brazos de Morfeo

Kutsu 靴

La historia continua aquí ;)

Tsumago (妻籠宿)

Lunes, 26 de Noviembre de 2012

Tablón de anuncios de Tsumago

Para comenzar la semana, retomaré la historia de mi escapada del mes pasado a los Alpes Japoneses en la que estuvimos siguiendo una parte de la antigua ruta Nakasendo. Tal y como os comentaba en el anterior capítulo de mi crónica (podéis recordarlo aquí), cuando llegamos a Tsumago, el lugar del que os voy a hablar hoy, ya era de noche. Aunque no era muy tarde (cerca de las siete y media de la tarde) estábamos bastante cansados y estaba muy oscuro, así que fuimos directamente al Ryokan (alojamiento tradicional japonés).

Farolillo de Tsumago

Una vez allí, cenamos tranquilamente y tras relajarnos en el ofuro (este tipo de alojamientos, en vez de ducha y baño en la habitación tienen una terma que comparten entre los huéspedes) caímos rendidos en el futón, el día anterior había sido muy intenso y habíamos madrugado bastante, así que era el momento de recuperar energías y las horas de sueño. El día siguiente nos recibiría con un precioso cielo azul y nos descubrió las calles de este tradicional pueblito entre las montañas.

松代屋
Dos señoras pasan frente al Ryokan Matsushiro-ya, con más de 140 años
de hospitalidad a sus espaldas, el lugar que elegimos para alojarnos en Tsumago.

Este lugar es bastante turístico y vive del turismo. Aunque era lunes, y no se veía mucha gente joven, había muchos visitantes, incluso nos encontramos alguna que otra pareja europea, aunque la mayoría de los turistas que vimos en la zona eran japoneses jubilados que paseaban calle arriba y calle abajo hablando de la pureza del aire, las vistas, el colorido de las hojas y, como no, de los omiyage que estaban eligiendo en diferentes las tiendas para llevar en su camino de vuelta.

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Este lugar tiene diversos alojamientos, unos pocos restaurantes, alguna que otra cafetería y, sobretodo, muchas tiendas de artesanía y recuerdos, pero su belleza reside en sus calles y en sus edificios tradicionales, así que, ya que habíamos venido hasta aquí, decidimos disfrutar el sitio tranquilamente (lo recomiendo, venir aquí con prisas no tiene mucho sentido). Además, como andar hasta el siguiente hito en nuestra ruta solo nos iba a llevar unas tres horas, decidimos dejar el equipaje en el ryokan y pasear por la zona durante la mañana. Ya iniciaríamos la ruta tras el almuerzo.

Calles de Tsumago

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Tsumago shops

Pasear entre las calles y las tiendas fue todo una experiencia, el lugar no tiene desperdicio. Cada rincón era una curiosidad, cada esquina que doblabas te descubría un nuevo contraste de colores. Las vistas desde las colinas de los alrededores de la localidad parecían sacadas de un cuento de hadas (japonés, eso sí) :P . Ya os las enseñaré cuando hable de las ruinas del castillo de Tsumago. El caso es que las horas se nos pasaron volando y decidimos comer algo y volver al ryokan a recoger nuestras cosas.

Molino

Amazing Tsumago!

Nos informaron de que había un servicio de envío de equipaje hasta Magome de 500yenes por bulto para hacer la caminata sin carga, pero nos pareció un poco “farsa” hacer una marcha de senderismo sin los macutos. Así que volvimos a por ellos y nos dispusimos a iniciar la marcha… podéis leer el siguiente capítulo de esta aventura pulsando aquí. ;)

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