Aparición en Callejeros Viajeros Kyoto
Miércoles, 3 de Abril de 2013

Echándonos unas risas en el Fushimi Inari durante el rodaje
El otro día, como muchos ya sabéis, aparecí en el programa Callejeros Viajeros del canal español de televisión Cuatro. En la actual edición del mismo, los presentadores viajan por diferentes países asistiendo a bodas por todo el mundo para, de esta forma, entender mejor su cultura. Para ello, se apoyan en gente española que vive en esos países y les ayudan a entender los diferentes conceptos que rodean a la celebración. Mi amigo y compañero de universidad, Gonzalo, también participó en este episodio del programa.

Gonzalo (el chico que explica la boda japonesa) y yo, a finales de 2005
prácticamente recién llegados a la universidad de Osaka
En otras ocasiones ya he hablado sobre Japón en diferentes programas televisivos, para los más curiosos, podéis ver otras de mis apariciones en televisión pulsando aquí. En la que hoy nos incumbe, explico brevemente cómo es el santuario shintoista Fushimi Inari Taisha. El episodio original dura más de 50 minutos, así que lo que aquí os pongo es un resumen de 20minutos de la parte en la que salgo y la explicación de la boda por parte de Gonzalo, que es una de las personas que más sabe de Japón y cultura japonesa que conozco, aunque a él no le guste admitirlo.
Espero que os guste el vídeo… ya me diréis qué opináis en los comentarios.
Teatopia Matsuri (茶源郷まつり)
Lunes, 4 de Febrero de 2013
Hace unos 3 meses, coincidiendo con unos días que en los que fui a relajarme al Japón rural, visité un pequeño festival en la localidad de Wazuka, en un área de la prefectura de Kyoto especialmente famosa en todo el país por su té verde. El evento se publicitó en inglés como el Teatopia Matsuri, aunque su nombre oficial en japonés era Chagenkyou (茶源郷).
El evento se celebraba entre los extensos campos de té (podéis verlos en la fotografía superior), el marco era incomparable y consistía en pequeños puestos daban a probar y vendían té y todo tipo de utensilios relacionados. Algunos de ellos, tan finamente acabados que me recordaron a la feria de artesanía de la madera de Nagiso.
También, había puestos con productos de la tierra, recuerdo un señor con varias botellas de Nihonshu (lo que nosotros conocemos como sake japonés) que te daba a probar normalmente un chupito, pero que a mi me dijo que si no iba a conducir que me llenaba los vasos… así desde por la mañana y a estómago vacío. XD
Otros puestos, estaban dedicados a los niños, hacían juegos, talleres, etc. Me parece una gran idea para que ellos también estén entretenidos y disfruten del festival ya que quizá, este tipo de matsuri podría resultar aburrido para ellos. Esta foto me encanta… he decidido llamarla “Buscando inspiración”
También, como en todo matsuri que se precie, había puestos de la comida habitual de este tipo de eventos: yakitori, yakisoba, etc.. aunque destacaban los de comida temática de té: Cha-udón, Cha-soba, hamburguesas con té, etc… Al final compramos un poco de todo para probar.
En el recinto, en vez de usar yenes había que comprar unos vales en unas casetas especiales con los que, después, se compraban las cosas. Las hamburguesas de té, además de estar buenísimas, eran despachadas en una camioneta que me recordó al Sasebo-móvil. Estuve un rato hablando con los dependientes, que eran jóvenes y muy enrollados.
Fue un evento bastante curioso y divertido, aunque yo bebo té en Japón, no soy un entendido del tema, pero estoy seguro que a los amantes del té les hubiera encantado y lo hubieran disfrutado mucho más que yo. Para acabar el post me gustaría dejaros fotografías de algunas de las personas que me crucé en el matsuri:

El típico puesto de Yakisoba que hay en los matsuri

Niña disfrutando de un pincho de Yakitori
El castillo de Fushimi Momoyama
Martes, 23 de Octubre de 2012
Volviendo a mi sección de castillos japoneses, hoy voy a hablar de uno de esas fortalezas que la gente apenas conoce. Prácticamente olvidado desde el 2003 (año en el que se cerró al público el acceso al interior del edificio), su patio espera de forma silenciosa a ser visitado. Fui un día lluvioso y estuve allí completamente solo, con el graznido de los cuervos y el susurro de la historia en el viento.
El castillo de Fushimi Momoyama (伏見桃山城) recibe su nombre por su ubicación, Momoyama, una colina rodeada de naturaleza en el distrito de Fushimi en el sur de Kyoto (al igual que el conocido santuario de Fushimi Inari taisha). Para llegar hasta este lugar, solo tendréis que caminar desde la estación de Momoyama (imagen bajo estas líneas), en la línea Nara de JR. Es un trayecto de 11 minutos desde la estación de Kyoto que apenas nos costará 190円. Aquí tenéis la ubicación en Google Maps del lugar.
Aunque este castillo no suele estar en los habituales itinerarios de viaje, su importancia histórica es equiparable a muchos otros “castillos famosos” hasta el punto de que un periodo de la historia japonesa, lleva su nombre, el período Azuchi-Momoyama, que comienza en el 1568 y finaliza en el 1600 con la Batalla de Sekigahara. El nombre de esta etapa histórica se corresponde con el de los castillos de los principales personajes de aquel momento, Toyotomi Hideyoshi (que ordenó construir este) y Oda Nobunaga, que mandó construir el castillo de Azuchi.
Aunque parece una fortaleza, en realidad, fue construido como residencia de retiro de Hideyoshi, de hecho las salas más famosas eran la habitación para la ceremonia del té, que según se dice, estaba recubierta con hojas de oro, y las salas de reuniones para las charlas pacíficas con diplomáticos de otros países, mayoritariamente China. Desgraciadamente, un terremoto dañó gravemente el castillo en 1596, dos años después de que se finalizara su construcción, no obstante, fue rapidamente reconstruido y fue ya Mototada Torii, vasallo y fiel amigo de Tokugawa Ieyasu, el que lo gobernaría.
Precisamente la actuación de Mototada y la resistencia del castillo bajo su mando frente a las tropas del “ejército del Oeste” en Agosto de 1600, fue decisiva para que la historia japonesa tomara el rumbo que conocemos, tal y como explico en este artículo. Tras resistir el asedio de más de 40mil hombres durante 11 días, Mototada y sus últimos hombres se hicieron el seppuku entre las ruinas del castillo, que fue incendiado. Lo que vemos ahora es una fiel reconstrucción (con la diferencia que la infraestructura es de hormigón) de 1964.
El Palacio Imperial de Kyoto
Lunes, 10 de Septiembre de 2012
Este palacio fue, desde 1331, la residencia oficial de los emperadores de Japón hasta la restauración Meiji y el cambio definitivo de la capitalidad del país del sol naciente a Tokyo. Fue el último de los palacios que se construyeron en Kyoto tras el abandono del palacio Heian y, aunque actualmente no es la residencia de nadie, los nuevos emperadores se siguen coronando aquí. Entran por la puerta sur, llamada Kenrei-mon, que solo puede ser atravesada por el emperador y acceden al Shishinden (véase en la siguiente fotografía):
Esta edificación es una de las más importantes de las muchas que forman el complejo del Palacio Imperial, el Salón para las Ceremonias de Estado, y el lugar donde descansa el trono de Crisantemo. Frente a él, una explanada de arena blanca para reflejar el sol, recuerda al emperador su poder y responsabilidad. Aunque, sinceramente, la belleza de este lugar (exceptuando el caso de los jardines) no está en el suelo si no en los tejados y las paredes.
Aunque, como gran parte de los edificios históricos nipones, lo que vemos no es más que una reconstrucción del 1855 (este lugar ha sido reconstruido hasta 8 veces), merece la pena fijarse en los detalles, los tejados, la simbología, los grabados en la madera y las pinturas en los muros. Desgraciadamente, no podemos acceder al interior para verlos de cerca y solo podemos fotografiarlos desde fuera.
Uno de los lugares que más me gustan de El Palacio Imperial de Kyoto, es el jardín japonés que tiene, el Oike-Niwa, que, igualmente solo puede visitarse desde el perímetro exterior, lo cual permite sacar fotos sin gente pero le quita mucho juego a la visita.
Tal y como he comentado anteriormente esta visita es totalmente exterior, no se permite la entrada a los edificios ni a los jardines y la única forma posible de realizarla es con guía y pidiendo cita previa, lo bueno es que es gratuito. La guía puede hacerse en japonés o inglés y para pedir cita tenéis que recurrir a la agencia imperial haciendo click aquí. En realidad, a pesar de ir con un guía de forma obligada, no se visita todo el recinto, ya que algunas zonas están restringidas.
Personalmente, si voy con el tiempo ajustado prefiero el castillo de Nijo ya que, aunque haya que pagar, es una visita más vistosa y se puede visitar en su interior, pero vamos… si venís con tiempo suficiente bien se pueden visitar ambos lugares aunque, en mi opinión, se me hacen abstante similares. Para finalizar, aquí os dejo algunas fotografías más:
Cenar con una Maiko
Viernes, 23 de Marzo de 2012
Tal y como os comenté en su momento, hace ya algunos años, mi madre y mi tía vinieron a visitarme a Japón, y, por supuesto, me puse a preparar el viaje con meses de antelación. Yo sabía que uno de los sueños de mi madre era conocer a una Geisha o Maiko de verdad, que nos acompañara en una cena privada, como en las películas, así que me puse manos a la obra.
Me fue fácil encontrar salones y eventos en los que maikos amenizaban la cena con bailes y se paseaban a saludar entre las mesas, pero me parecía un “quiero y no puedo“, eso no era lo que buscaba, yo quería una compañía a la “antigua usanza”, cenar con una Maiko, pero parecía imposible.
El mundo de la flor y el sauce era más hermético de lo que pensaba y el que yo fuera extranjero (aunque hable japonés) tampoco ayudó mucho. Finalmente, gracias a un empresario jubilado de Kyoto con el que tengo muy buena relación conseguimos que la joven Maiko Fukuyuu de Miyagawacho, nos acompañara durante una cena en una ochaya del mítico barrio de Gion.
Sinceramente, puedo afirmar que esa noche fue uno de los momentos más felices que he vivido en Japón, algo mágico, como vivir un sueño que, cuando se acaba, todavía no sabes si ha sido real o no. Algo que sin duda contaré mis hijos y nietos, porque es algo que muy pocos pueden contar de primera mano. Y por eso lo comparto hoy con vosotros, a pesar de que han pasado varios años desde que se grabó el vídeo.
¿Quién sabe?, lo mismo la joven Fukuyuu ya se ha convertido en Geiko…
Disculpad la calidad del vídeo, fue tomado por una cámara compacta de hace años con muy poca luz.
¡¡ BUEN FIN DE SEMANA A TODOS !!
2 minutos en un shōtengai de Kyoto
Viernes, 15 de Julio de 2011
Después del éxito de mi video 2 minutos en Shinjuku, continuo con más vídeos de la serie “dos minutos”. En este caso, nos desplazaremos a Kyoto, a un con Shōtengai (商店街) es decir una calle comercial a nivel de suelo pero cubierta, de las muchas que hay en Japón
De nuevo, dejo el sonido ambiental sin meter música de fondo para que el vídeo nos haga sentirnos allí…
¡ BUEN FIN DE SEMANA A TODOS !





















































