Osorezan, el monte del miedo (恐山)
Martes, 25 de Octubre de 2011
El monte Osore, en japonés Osorezan(恐山) es un monte sagrado, de hecho es uno de los lugares más sagrados de Japón, donde un frondoso verde se encuentra con áridos parajes yermos de tierra volcánica con un ácido olor a azufre… donde el cielo se encuentra con el infierno… según la tradición local, los espíritus de los muertos vendrán a esta montaña y cruzarán el río Sanzu, para intentar llegar al paraíso.
Entre el verde de los bosques y el gris del azufre se yergue el Bodaiji, como un árbitro entre la luz y la oscuridad, un templo budista que, según la leyenda, fue construido por un monje en el año 862, que llegó a este lugar tras varias semanas caminando desde Kyoto siguiendo las ordenes de una aparición que había tenido en sueños.
El templo y los alrededores, están llenos de simbología, además de cientos de Warabe-Jizo de todos los tamaños, encontraremos objetos personales e incluso fotografías de difuntos (no las he subido por respeto) que los familiares han dejado allí para protegerles en su camino por el monte hacia su destino eterno. Las ofrendas de todo tipo (juguetes, cafés, botellas de té, comida, fruta, monedas, sake, molinillos de viento…) se suceden, en los grises altares, algunas de ellas incluso están esparcidas, ya que el lugar en sí es todo un santuario.
No obstante, en las varias horas que lleva recorrer el templo y sus alrededores, la sensación que obtenemos no es de miedo, si no de austeridad y respeto, en un punto en el que realidad y superstición se unen de una manera que incluso llegamos a percibir. De hecho, una vez al año, en este templo se reunen las Itako, videntes ciegas japonesas que nos pueden poner en contacto con el más allá.
No obstante, no todo es tan espiritual en este lugar, también hay otras curiosidades más mundanas, por ejemplo, tanto el monte como el templo salen varias veces en la serie de manga y anime llamada Shaman King, en la que, de hecho, uno de los personajes, Anna Kyōyama, es una itako, aunque no es ciega. Otra curiosidad es que, en el interior del recinto del templo hay un pequeño onsen, que aprovecha el agua sulfurosa del subsuelo del monte ya que, al parecer, tiene propiedades terapéuticas y medicinales.
Para llegar hasta aquí, tomaremos un pequeño tren desde la ciudad de Aomori hasta la estación de Shimokita, donde tomaremos un autobús que cuesta 750yenes y nos deja en el monte (aquí tenéis los horarios, aunque yo recomiendo volver a preguntarlos en las estaciones). De momento os dejo con algunas fotografías para que os hagáis una idea del lugar.
El río Sanzu (三途の川)
Jueves, 23 de Junio de 2011
Según la antigua tradición budista japonesa… tras alcanzar el fín de la vida terrenal, los muertos deben atravesar el río Sanzu (三途の川)(de forma similar al Estigia en la mitología griega) y, por ello, en los funerales nipones más tradicionales se les entierra con seis monedas. Según la leyenda, el difunto pasará por diferentes pruebas antes de llegar a la otra orilla. Los que han sido buenas personas, llegarán sanos y salvos, los que no serán arrojados a demonios o dragones :
Pero cuando un niño o bebé muere (o se trata del espíritu de un aborto), ese alma no tiene experiencia suficiente para pasar las pruebas o ser juzgado, por lo que la diosa Datsue-ba, les acoge y les deja a la ribera del río (a modo de purgatorio) para que amontonen guijarros hasta que hagan un montón tan alto que les permita alcanzar el paraíso (se puede ver a la derecha de la imagen inferior), pero cada cierto tiempo los demonios malignos les tiran sus torres y los niños tienen que empezar su obra desde el principio.
Solo las oraciones de sus familiares vivos a los Warabe Jizo, permitirán que los niños dejen de estar al borde del río para toda la eternidad y pasen al otro lado escondidos entre las ropas de los espíritus benignos…
Gracias a Marc Bernabé por inspirarme a investigar sobre este tema. ![]()
Los Guardianes de los dioses (金剛力士)
Lunes, 24 de Mayo de 2010
A la entrada de muchos templos de Japón, China y Corea, nos encontraremos con los Niō (仁王), dos figuras humanoides muy musculadas y con “cara de pocos amigos” que en realidad son los guardianes del templo, los guardianes de los dioses (金剛力士) que, según la tradición nipona acompañaron a Buda en su camino y, aunque no consiguieron llegar a su nivel de iluminación son considerados Bodhisattva, es decir, alguien que está avanzado en el camino de la iluminación sin haber llegado a ella todavía. (si estoy en un error, por favor, correjidme, ya que no soy un experto en budismo). Estas fotografías fueron tomadas en Enoshima
Normalmente, el de la derecha, Naraen Kongō (那羅延金剛), se representa con la boca abierta, y representa el inicio y el nacimiento, mientras que el de la izquierda, Misshaku Kongō (密迹金剛) ,se representa con la boca cerrada, representando el fin o la muerte, de una manera similar al Alfa y Omega del cristianismo. Antes de acabar, comentar que, aunque el título de esta entrada queda muy épico, realmente, no son guardianes de ningún dios, si no del concepto budista de la iluminación, del hecho en sí de alcanzar el estado de la claridad y sus facciones representan una actitud : la energía que corta el oscurecimiento y la ignorancia. Por eso, se representan con esa especie de cetro llamado vajra, que, como arma, tiene las cualidades del diamante, es puro, como tal vehículo de la luz y duro, capaz de cortarlo todo.
PD : Muchas gracias a todos los que habéis aportado un poco de luz a mi ignorancia sobre le budismo.
Mikkyō, las enseñanzas secretas del budismo ( 密教 )
Lunes, 22 de Marzo de 2010
Sé que los post culturales no tienen mucho éxito, pero a mi me encantan, así que os voy a “torturar” con otro de ellos, esta vez hablando sobre el Mikkyō (密教), literalmente traducido como “enseñanzas secretas”, pero también conocido budismo esotérico, una rama del budismo que llegó a Japón en el s.V partiendo desde el hinduismo y con influencias de El Tibet. De este sector budista han surgido escuelas tan conocidas como el budismo Zen o el Shingon.
La deidad principal es Dainichi Nyorai (大日如来) el buda que hay en el Todaiji de Nara. En las fotografía superior podéis ver a Fudō Myō-ō ( 不動明王 ), uno de los reyes de la sabiduría de este culto. Más abajo lo podéis ver más de cerca.
Este tipo de enseñanza budista eras más “mundana” que filosófica, en su tradición, incluye entidades que interactuan directamente con los hombres, comunicación con los antepasados, ritos de sanación, exorcismos, etc. De ahí que tuviera un gran auge entre la población durante la edad Media y la edad Moderna nipona, hasta principios del s.XX, en el que los cambios porvocados por la Era Meiji y la modernización del país, no dejaron hueco para el Mikkyō, que podríamos considerar desaparecido tras la II Guerra Mundial, aunque algunas escuelas aún persisten, si limitan a mantener el espíritu filosófico y no el práctico de la enseñanza. A pesar de esto muchas tradiciones introducidas por esta escuela se mantienen en todo el país (aunque con otro sentido) como es el caso del Obón (お盆).
La leyenda de Kiyohime ( 清姫伝説 )
Lunes, 15 de Junio de 2009

Hoy, para variar un poco en la temática, vuelvo al folklore japonés, con La leyenda de Kiyohime ( 清姫伝説 ), una leyenda conocida en todo el país pero especialmente en la región de Kansai. Cuenta la historia de Kiyohime, la bella hija de un terreteniente llamado Shouji, que vivía en un amplia finca en las cercanías del río Hidaka, en la actual provincia de Wakayama. La familia era rica pero muy religiosa, así que solía ofrecer alojamiento a los que pasaban en peregrinación a los templos de la zona.
Un día, pasó a pedir alojamiento un joven y apuesto monje, del que Kiyohime se enamoró a primera vista. Él también se dió cuenta de la belleza de la joven y pasaron hablando toda la noche en los jardines de la casa. El jóven sacerdote prometió que volvería a pasar por allí al regreso de su peregrinación, pero en los subsiguientes días de solitario caminar, lleno de meditaciones, finalmente decidió que, para no caer en la tentación sería mejor evitar volver a pasar por allí y así no volver a ver a verla jamás.
Cuando el esperado día del re-encuentro llegó, Kiyohime esperó y esperó… y viendo que el monje no llegaba, salió en su búsqueda por el camino que él debería haber recorrido a su regreso del templo, preguntando a cada persona que se encontraba en el sendero, hasta que finalmente lo encontró a las orillas del río. Éste, intentó huir de ella y, ella montó en cólera convirtiéndose en dragón. El jóven, huyendo, llegó llegó a un templo, donde pidió refugio. Los monjes de allí decidieron esconderle en el interior de la campana del mismo. Cuando el dragón llegó se percató de la presencia del sacerdote en la campana y, frente a la imposibilidad de entrar en ella, intentó fundirla con su aliento de fuego, quemando al monje en su interior.
Para los más curiosos:
- El templo en cuestión es el Dojoji, donde se pueden ver grabados sobre la leyenda. Aquí tenéis su ubicación en google Maps.
- Aquí tenéis un vídeo de la leyenda en Youtube.
Expulsando demonios ( 鬼払い )
Jueves, 12 de Marzo de 2009
Cuando, ya hace algún tiempo, os hablé del Setsubun ( 節分 ), os comenté cómo se representaba la expulsión de los demonios (que representan las cosas malas en la vida : enfermedades, etc.) para que el año nuevo estuviera lleno de fortuna. Algunos templos, durante estas fechas, hacen como pequeños matsuri en los que se da la bienvenida al nuevo año expulsando demonios como expresión de esperanza o fortuna, con rituales que parecen representaciones teatrales, pero llenos de simbología y con unos movimientos y coreografías que se pierden en la tradición y en la historia.
Estas representaciones se llaman Onibarai (鬼払い) o Tsuina (ついな) y son muy comunes en los lugares más tradicionales de Japón. Aquí tenéis al demonio entero para que os fijéis en los máximos detalles posibles :

















































