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Fotografía

Wakoto Onsen (和琴温泉)

和琴温泉

Durante el invierno, en la península de Wakoto, la temperatura desciende por debajo de los 20 grados bajo cero. El lago Kussharo se congela, y solo los más atrevidos son capaces de desnudarse completamente para entrar en el Wakoto onsen, un baño natural, nacido de la montaña a altas temperaturas, pero que, gracias a que está conectado con las aguas del lago en uno de sus extremos, hace el líquido permanezca en torno a los 40 grados centígrados.

Wakoto Onsen

No hay vestuarios, ni toallas… no hay paredes, ni separación entre hombres y mujeres… el único reto es ignorar el frío, quitarse la ropa y entrar al rotemburo. Una vez dentro, solo nos queda disfrutar del momento, de la tranquilidad, la compañía de los majestuosos cisnes cantores y esperar a que nuestro cuerpo acumule el calor suficiente para volver a salir, eso sí, con cuidado de no resbalar con las algas que se han asentado entre las piedras que limitan el espacio de las aguas termales…

和琴 露天風呂
Sí, este soy yo dentro del agua. ;)

Ohara y el Sanzen-in

三千院

Durante el pasado otoño, aprovechando que hacía años que no lo visitaba me pasé con una amiga por Ohara (大原), un pueblo en una zona rural del norte de Kyoto. Esta zona es especialmente popular en otoño, cuando sus árboles se tiñen de rojos y dorados (lo que se llama el Kouyou) y, aunque aún no estaba en esplendor, pude volver a recordar el por qué estas montañas son tan apreciadas por los japoneses de los alrededores.

Autumn beauty

Esta zona, además, tiene muchos templos, todos ellos de enorme belleza por su enclave privilegiado, pero sin duda alguna, el más popular es el Sanzen-in, un gran santuario del cual, aquí tenéis su ubicación en GMaps. En la actualidad, Ohara y Sanzen-in, son difíciles de concebir el uno sin el otro. En cuanto llegamos, nos dirigimos directamente a este templo, por un caminito flanqueado por tiendas con productos típicos de la zona.

Ohara shops

Las primeras hojas empezaban a cambiar su color, según ascendíamos, los árboles se vestían (aún tímidamente) de rojos y dorados. Si de alguna cosa pueden presumir los templos de la zona, es de lo cuidados que están sus jardines, si de alguna cosa puede presumir Ohara, es de la armonía entre lo construido por la mano humana y lo que ha hecho crecer la naturaleza…

Red leaves

Pronto llegamos a la entrada del Sanzen-in (三千院), que nos iría sorprendiendo edificación tras edificación, pasarela tras pasarela, jardín tras jardín… El santuario fue fundado durante el período Heian, por el célebre Dengyō Daishi, una de las figuras más importantes del budismo japonés, ya que fue el que introdujo la escuela Tiantai. Aquí tenéis parte de sus jardines y el Shinden (pabellón principal):

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Aunque, sin duda alguna, lo que más despertó nuestra atención fueron las pequeñas estatuas que aparecen entre el musgo en los jardines posteriores (las podéis ver en la imagen que encabeza este artículo y un poco más abajo en este mismo post). Sin duda alguna, este es uno de los elementos más característicos de este lugar, que además, parece agregar aún más armonía y tranquilidad a la que ya existe. Al final de nuestro camino, encontramos una sala donde pudimos tomar un té mientras observábamos la naturaleza: un lugar que parecía sacado de un cuento.

Relaxing cup of green tea

Tras finalizar nuestra visita al santuario seguimos dando una vuelta por la zona, no obstante, eso ya os lo contaré en otra ocasión. La forma más rápida de llegar hasta aquí desde Kyoto es tomar la línea Karasuma de metro hasta la última estación (Kokusaikaikan) (un trayecto de 20 minutos, que cuesta 280yenes) y después tomar el bus número 19 que te deja en Ohara (que son otros 20 minutos, y el trayecto son 340yenes, aunque solo hay un bus cada 40 minutos).

Sanzen-in

No obstante, yo suelo ir por otra vía más cómoda que es tomar el autobús 17 desde la estación de Kyoto ya que va de forma directa, también es un poco más barata (el trayecto cuesta 580 yenes), pero el trayecto dura como una hora. Además, hay un bus cada 20 minutos, por lo que las esperas tampoco suelen ser muy largas, eso sí. Para finalizar os dejo con algunas fotografías más y os recuerdo que podéis seguir mis viajes por Japón a través de mi twitter o mi instagram.

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Japanese garden at Ohara
El jardín japonés Shuhekien es uno de los
atractivos más famosos del santuario

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¡¡ BUEN FIN DE SEMANA A TODOS !!

12 fotos, 12 meses, 2013

El año 2013 llega a su fin y, como ya hice en 2011 y 2012, voy a resumir este año también en 12 fotografías, una por cada uno de los 12 meses de 2013. Ha sido un año intenso y lleno de sorpresas, para lo bueno y para lo malo. Espero que os guste.

Doha Skyline

ENERO: Este mes comenzaba con mi retorno a Asia tras unas breves vacaciones en España, pasando una noche en Doha, antes de aterrizar en tierras orientales. Significaba el comienzo de un año nuevo lleno de cambios y nuevas apuestas.

Chocolate Hills

FEBRERO: El segundo mes del año se caracterizó por mi escapada a Filipinas durante el año nuevo chino, con algunos de mis amigos de Guangzhou. Esta vez disfrutamos de la isla de Bohol y El Nido.

Sunset at Sun and Moon Pagoda

MARZO: Este mes fue muy duro a nivel laboral, tuve muy poco tiempo libre y tuve que concentrarme en mi trabajo en Cantón. No obstante aproveché para realizar breves escapadas a la vecina provincia de Guangxi, destacando la antigua ciudad de Daxu y los mágicos paisajes de Yangshuo.

Marzo 2013

ABRIL: Regresé a Japón en Abril para disfrutar del Hanami de 2013 (la celebración del florecimiento del cerezo), también este mes presentamos Nihontravel, mi apuesta empresarial de este año.

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MAYO: Durante este mes regresé a Hong Kong en el que sería otro mes de intenso trabajo. No obstante, me puede escapar durante un fin de semana para vivir una Feria de Abril bastante original (como se puede ver en la imagen) en la capital nipona.

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JUNIO: Este, posiblemente, fue el mes más intenso del año a nivel personal, para lo bueno y para lo malo. Con mi cumpleaños (30 de Junio) además de un cambio de edad, llegué a un punto de inflexión en el que me tuve que plantear muchos cambios de cara a una nueva etapa vital.

Japanese Model: Ruri

JULIO: El mes de Julio se caracterizó por mi regreso al país del sol naciente y al mundo de la fotografía de modelos, algo que había dejado aparcado desde hacía meses. Mi empresa de viajes también empezaba a dar sus pasos más importantes. De nuevo, soplaban vientos de cambio.

Shirarahama Beach Onsen

AGOSTO: Este fue el mes de Nihontravel. Prospecciones, guías y la preparación de los viajes de los siguientes meses se juntaron en una vorágine agotadora pero que asentó esta iniciativa como un proyecto sólido y rentable.

Eyes

SEPTIEMBRE: Tras varias semanas sin bloguear (el máximo período desde que inicié este blog hace ya 8 años), este mes fue en el que volví a las andadas con un nuevo planteamiento personal en el que China dejaba de ser tan relevante y en el que dedicaría mucho más tiempos a mis propios proyectos. También fue un mes lleno de reencuentros.

Merry Christmas! 2013

OCTUBRE: Este fue otro mes de trabajo viajando por Japón, aunque no tan duro como el verano. Volví a hacer la ruta Nakasendo con algunos clientes y descubrí varias rutas de senderismo por áreas rurales de las prefecturas de Kyoto y Nara.

Flapy Golden Gate

NOVIEMBRE: Por fin, pude tomarme unas vacaciones y el mes de Noviembre inicié este viaje que ya tenía ganas de realizar desde hace años. Desde Tokyo aterricé en Las Vegas y comencé un periplo por la costa oeste de los Estados Unidos.

cactuses
De esta foto ya os dí un adelanto en Instagram
;)

DICIEMBRE: De Estados Unidos di el salto a México. Allí disfrute del norteño estado de Sonora durante unos días antes de volver a España por navidad. Donde estaré hasta mediados de Enero.

Hannya-ji, el templo de las flores (般若寺)

Hannya-ji

Aunque he vivido en Nara varios años, hasta hace un mes no había logrado ir al Hannya-ji, también conocido como “el templo de las flores” por la cantidad de flores de Cosmos que podemos encontrar, aunque también hay narcisos y Yamabuki (una especie de rosa amarilla). Recomiendo visitarlo en el mes de Octubre que es cuando las plantas se encuentran en su máxima plenitud de belleza y te encuentras estampas como esta:

Entre flores

No obstante, el nombre real del templo, no hace referencia a las flores, si no a la sabiduría: Hannya (般若) es lo que en sánscrito se conoce como Prajñā, la esencia del conocimiento. Este nombre se lo puso su fundador, un monje coreano llamado Hyegwanen japonés Ekan (慧灌) – que se dejó caer por aquí hace 1400 años, allá por la era Asuka. Época en la que esta zona era el centro de la cultura en el país del sol naciente.

Buddha and flower

En el interior del edificio principal del templo (que no es muy grande, se puede ver en la imagen que encabeza este artículo) encontramos una imagen de buda muy antigua (pero está prohibido fotografiar dentro), recordemos que el buda más antiguo de Japón no está muy lejos de aquí, en el Asukadera, al sur de la prefectura. Este aspecto ancestral, contrasta con el color de las flores de Cosmos recién florecidas, creando así, un ambiente mágico.

コスモス
Detalles de las flores del Cosmos

De este templo también destacaría, su Tasōtō, una especie de obelisco con forma de pagoda hecho de piedra (normalmente dedicado a Buda) ya que, con 13 niveles y algo más de 14 metros de altura, es el más alto del país. En la fotografía bajo estas líneas podéis verlo con la iluminación nocturna, otro espectáculo visual que nos ofrece este templo:

Hannya-ji Light up

La entrada al recinto cuesta 500yenes (hágase clic sobre la cantidad para ver el cambio actual a euros) y se puede acceder fácilmente desde autobús (que se toman desde las estaciones de JR o Kintetsu), aunque yo fui andando (es un paseíto, pero es factible). Aquí os dejo su ubicación en GMaps, la web oficial del templo y su twitter. Para finalizar el post os dejo algunas con fotos más de la iluminación nocturna y la galería de mi álbum de flickr:

Ryoanji lamp
Si os fijáis, el motivo pictórico de este farolillo
representa el jardín seco del templo Ryoan-ji de Kyoto

般若寺

Más vale tarde que nunca

Eyes

Al final las vacaciones han sido más largas de lo esperado, no porque haya descansado más de lo planeado, más bien, todo lo contrario. Estas últimas semanas han sido frenéticas, pero muy gratificantes: llenas de cambios y despedidas, lágrimas y besos, llenas de “nos volveremos a ver en alguna parte del mundo”, llenas de “para siempres” y de decisiones que se toman de forma pasional aunque esto significa que el corazón duela… Cuanta más experiencia tengo, más me doy cuenta de que cada decisión que tomamos nos define, que no hay decisión perfecta, pero que la que tomemos tenemos que tomarla con firmeza… y que nunca sabremos que hubiera sido de haber tomado cualquiera de las alternativas restantes.

Ruri Shirahama I

Dejo China y, con ello, cierro una de las fases más lindas de mi vida, en la que he aprendido mucho, he crecido enormemente (sobre todo, a nivel personal) y he conocido gente increíble que se han convertido en personas muy especiales para mi. También finaliza mi etapa como responsable de Asia Oriental de SmartUp (empresa a la que sigo vinculado de otra forma que me permite tener tiempo para mis proyectos personales) y así también se cierra una etapa laboral de casi dos años en los que he aprendido mucho y he tenido la oportunidad de trabajar codo con codo con excelentes profesionales y mejores personas.

Mutsumi I

Disculpad el retraso…varias noches me he sentado delante del ordenador con el ánimo de actualizar el blog pero nada se dibujaba en mi cabeza. Al principio, lo achacaba a que llegaba agotado… o a los recientes cambios de ubicación que estaba sufriendo… pero un blog no es cosa de imponerse periodicidades o buscar que la inspiración llegue. Cuando es el momento, las palabras fluyen sin necesidad de que las musas actúen, salen del corazón y los dedos se mueven solos. Por eso no he escrito antes, por eso estoy escribiendo ahora… Más vale tarde que nunca, ¿no?. ;)

En breve escribiré para dar un avance más de cual es mi vida actual, pero de momento os he dejado una pista en las fotografías de este artículo.

Matsumoto (松本)

Matsumoto Castle

Hoy voy a retomar (y finalizar) la crónica de mi aventura por los Alpes Japoneses, realizando la mágica ruta Nakasendo, cuyas etapas he ido narrando en estos posts. El último lugar del que hablé fue Magome, lugar del que nos despedimos mientras lo veíamos alejarse a través de las ventanas (mojadas por las primeras gotas de agua) del autobús que nos llevaba a Nakatsugawa. Una vez allí tomamos el tren hacia Matsumoto (松本), ciudad de la que hablaré hoy.

Muchos la conoceréis por su castillo, que quizá sea el símbolo más famoso de esta localidad, que además es uno de los “castillos cuervo de Japón” (el otro es el Castillo de Okayama), llamados así por su oscura fachada exterior. No obstante ya os hablaré de este castillo en un artículo monográfico, porque realmente lo merece, es espectacular. Como curiosidad, una tienda que encontramos en las cercanías del mismo con una forma bastante peculiar ;) :

Shop near Matsumoto Castle

Volviendo a nuestra historia, llegamos por la noche a Matsumoto y, como teníamos nuestro hotel justo frente a la estación, pasamos a dejar las cosas y a darnos una ducha. Después fuimos a un restarunte de las cercanías a comer carne de caballo, algo muy propio de la gastronomía del lugar. Volvimos a casa a medianoche y nos dormimos en seguida. Nos levantamos para llegar “por los pelos” al desayuno del hotel, que disfrutamos con unas excelentes vistas de la ciudad con las montañas de fondo:

トーコーシティホテル松本

Tras ello comenzamos nuestra expedición por la ciudad, aunque íbamos en dirección al castillo fuimos callejeando en vez de coger el camino directo para, así, disfrutar exprimir mucho más la visita. Recorrimos calles comerciales, visitamos tiendas de antigüedades y hasta encontramos los man de Hello kitty de los que ya os hablé cuando entramos a por un refrigerio. También, como no, nos pasamos por el templo de Yohashira, que estaba precioso en esta época del año.

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Finalmente llegamos al castillo en el que, encontramos una pareja que se estaba haciendo las fotos de boda y luego me quedé hablando con un grupo de jubilados que eran amigos desde la secundaria y quedaban una dez al año desde entonces para viajar juntos por Japón (impresionante). Recorrimos los alrededores del castillo e hicimos muchas fotografías desde diferentes ángulos. Finalmente entramos, pero, como ya os he dicho, no contaré más por que hablaré de ello en otro post (os dejo con la miel en los labios).

Matsumoto Castle Wedding

El día lo acabamos en uno de los múltiples izakaya de los alrededores de la estación (ya que nos quedaba cerca del hotel) donde encontramos una gran variedad de comida. Aunque hacía frío, las terrazas eran muy acogedoras al estar protegidas por lonas y calentadas por braseros (algo que se ve mucho en las noches de invierno en Japón). Al día siguiente, visitamos la granja de Wasabi de Daio (que está a menos de 30 minutos), donde estuvimos solo unas horas, ya que por la tarde teníamos que volver a Tokyo en tren expreso desde Matsumoto. Nuestra aventura había acabado, pero lo habíamos disfrutado al máximo…

ジンキスカン