El Namahage ( 生剥 ) es un curioso ritual tradicional japonés que me recuerda mucho al setsubun ( 節分 ), de hecho, es posible que, en sus origenes fuera parte del mismo, pero ahora es una tradición totalmente instaurada en la prefectura de Akita y otros lugares de la zona. Los namahage en sí son unos toshigami ( 年神 – deidades del cambio de año) de naturaleza malévola, una especie de demonios que irán casa por casa, por las calles y los templos preguntando si hay “niños malos” para llevárselos.
Los padres del niño, que ya se habrá llevado un buen susto, convencerán al Namahage de que su hijo no es malo y que siempre se portará bien y calmarán la ira del demonio dándole comida tradicional o algún tipo de sake japonés. Como véis esta celebración tiene como fín, el fomentar el buen comportamiento de los niños de una manera bastante “ortodoxa”. Seguro que si esta tradición existiera en la España de hoy en día ya la habrían abolido alegando toda clase de secuelas psicológicas en los pequeños…
Siempre, en los último días del año os hablo de costumbres japonesas en el año nuevo. Ya os he hablado anteriormente de las Nengajō ( 年賀状 ) y el Kadomatsu ( 門松 ) y este año toca el Hanetsuki ( 羽根突き ), que es un juego tradicional japonés similar al badminton (pero sin red), que solían jugar las chicas jóvenes de la familia durante el año nuevo. A modo de raquetas, se usaban unas paletas adornadas como las que véis en la imagen superior llamadas Hagoita.
Este juego tiene más de 300 años y en un principio lo jugaban tanto mujeres como hombres (tal y como podemos ver en el grabado), pero luego pasó a ser jugado solo por las chicas jóvenes de la familia cuando vestían el kimono por el año nuevo, cuando una de las contendientes perdía la otra le pintaba una X en la cara con tinta negra, algo que se puede ver en algunos anime. Desgraciadamente es una costumbre que está desapareciendo, lleva 3 décadas perdiendo fuerza y ya apenas se vé, aunque las Hagoita siguen estando presentes en estas fechas como recuerdo del juego y ornamento.
Hoy voy a volver con los post sobre la cultura japonesa profunda hablando de el Nodobotoke ( 喉仏 ) . Este es el nombre que recibe el hueso de la nuez, lo cual, en sí no tiene nada de interesante, pero si nos fijamos cómo se escribe vemos que el segundo carácter del nombre es 仏 (que significa Buda…). Al igual que vosotros, yo me pregunté ¿porqué? y me explicaron que la vertebra que tenemos a la altura de la nuez (el axis) tiene la forma de un buda sentado (una similitud bastante subjetiva, por cierto) y que, por eso, recibía este nombre y que a menudo se le asociaban factores espirituales.
Nunca me planteé hablar de esto en el blog pero, hace poco, una amiga mía me comentó, que tras el aniversario de la muerte de su abuelo, tras haber tenido un año este hueso en casa iban a proceder a depositarlo en un templo en una ceremonia muy tradicional, familiar y muy íntima. Me llamó la atención y decidí compartirlo. Al parecer, otras familias lo mantienen en el altar de familiar, otras directamente lo queman junto con el resto del cuerpo en la incineración, y otras lo entierran junto con otros huesos que sobreviven a la misma.
Me parece bastante curioso. ¿Vosotros qué opináis?
Hoy no voy a mostrar un vídeo gastronómico, o os dejo con un vídeo del famoso Basara Matsuri ( バサラ祭り ), un festival que se celebra en Nara todos los veranos y que se va desarrollando de forma itinerante en diversos puntos de la ciudad y diferentes grupos hacen bailes de todo tipo. Esta vez os dejo con uno que a mí me gustó bastante por su estética y por su mezcla de tradición y modernidad tanto en el baile como en la música. Perdonad que a veces la cámara se mueva demasiado, pero había mucha gente y era muy difícil mantener un buen encuadre.
Hoy, para variar un poco en la temática, vuelvo al folklore japonés, con La leyenda de Kiyohime ( 清姫伝説 ), una leyenda conocida en todo el país pero especialmente en la región de Kansai. Cuenta la historia de Kiyohime, la bella hija de un terreteniente llamado Shouji, que vivía en un amplia finca en las cercanías del río Hidaka, en la actual provincia de Wakayama. La familia era rica pero muy religiosa, así que solía ofrecer alojamiento a los que pasaban en peregrinación a los templos de la zona.
Un día, pasó a pedir alojamiento un joven y apuesto monje, del que Kiyohime se enamoró a primera vista. Él también se dió cuenta de la belleza de la joven y pasaron hablando toda la noche en los jardines de la casa. El jóven sacerdote prometió que volvería a pasar por allí al regreso de su peregrinación, pero en los subsiguientes días de solitario caminar, lleno de meditaciones, finalmente decidió que, para no caer en la tentación sería mejor evitar volver a pasar por allí y así no volver a ver a verla jamás.
Cuando el esperado día del re-encuentro llegó, Kiyohime esperó y esperó… y viendo que el monje no llegaba, salió en su búsqueda por el camino que él debería haber recorrido a su regreso del templo, preguntando a cada persona que se encontraba en el sendero, hasta que finalmente lo encontró a las orillas del río. Éste, intentó huir de ella y, ella montó en cólera convirtiéndose en dragón. El jóven, huyendo, llegó llegó a un templo, donde pidió refugio. Los monjes de allí decidieron esconderle en el interior de la campana del mismo. Cuando el dragón llegó se percató de la presencia del sacerdote en la campana y, frente a la imposibilidad de entrar en ella, intentó fundirla con su aliento de fuego, quemando al monje en su interior.
Muchas veces usamos la palabra kimono ( 着物 ) de forma muy general, yo hoy voy a hablar de los Yukata ( 浴衣 ), que son prendas ligeras de algodón de una sola pieza que se cruzan por delante y se atan con un ligero obi. Se usan para vestir en verano (normalmente en los festivales o matsuri) o para dormir en los ryokan (hoteles tradicionales japoneses). En la fotografía de arriba estoy con una amiga china durante una cena en uno de estos alojamientos, esta misma prenda es con la que, luego, se duerme. En la imagen de abajo os dejo una foto que hice a dos adolescentes japonesas en Gion como ejemplo de yukatas de vestir (como véis, mucho más coloridos)…
¿Os gusta este tipo de prenda? ¿Os parecen comodas para dormir?
Cuando, ya hace algún tiempo, os hablé del Setsubun ( 節分 ), os comenté cómo se representaba la expulsión de los demonios (que representan las cosas malas en la vida : enfermedades, etc.) para que el año nuevo estuviera lleno de fortuna. Algunos templos, durante estas fechas, hacen como pequeños matsuri en los que se da la bienvenida al nuevo año expulsando demonios como expresión de esperanza o fortuna, con rituales que parecen representaciones teatrales, pero llenos de simbología y con unos movimientos y coreografías que se pierden en la tradición y en la historia.
Estas representaciones se llaman Onibarai (鬼払い) o Tsuina (ついな) y son muy comunes en los lugares más tradicionales de Japón. Aquí tenéis al demonio entero para que os fijéis en los máximos detalles posibles :
Cuando uno lleva ya un tiempo aquí se da cuenta de ciertas cosas de la cultura japonesa que antes no lograba entender o malinterpretaba. Una de ellas es la relación entre Uchi y Soto ( 内と外 ), que significa dentro y fuera, y se refiere a la cercanía entre dos individuos. Por ejemplo, cuando llegué, pensé que, aunque los japoneses eran muy amables, era muy difícil tener amigos japoneses de verdad. Y sí, es difícil, pero cuando pasas de su “soto” a su “uchi” son amigos realmente incondicionales.
Es algo difícil de explicar, porque puede resultar algo fácilmente malinterpretable. Digamos que el ” uchi” principal sería el círculo familiar y los amigos más allegados, también el trabajo o un fin común como nación también podría considerarse uchi. Soto seria el resto, y, al igual que en el uchi se debe confiar, el soto, es parte del equilibrio, pero nunca hay que abrirse él, porque podría ser una amenaza. Uno de los máximos exponentes de ésto seriamos los extranjeros que, aunque llevemos aquí viviendo años, siempre seremos “gaijin”. Esto explica muchas reacciones que, cuando llegas aquí, te parecen racistas (y quizá en cierto modo lo sean), pero no son necesariamente negativas, yo, de hecho las entiendo mucho mejor desde que vivo inmersos en su cultura.
Muchos otros podréis decir que esto pasa en todos los países. Es cierto que en todos los países hay problemas sociales con la inmigración, pero no me refiero exactamente a esto, ya comento que es complicado explicarlo, simplemente me apetecía intentar explicar el concepto y si, es posible, compartiérais vuestra opinión o experiencia en los comentarios.
El sashimi ( 刺身 ), es uno de los platos más exquisitos de la comida japonesa. Al igual que el sushi me gusta, pero no me llama tanto la atención, el sashimi me parece una delicia, de hecho, en el Japón tradicional casi siempre era primer plato en una comida formal, ya que se creía que debía de saborearse antes de probar otros sabores que pudieran afectar el paladar.
El sashimi es, en general, pescado o marisco crudo cortado de una forma muy concreta y que se sirve sin arroz, simplemente con salsa y wasabi, y tal vez aderezos simples como daikon rallado o gengibre, aunque se puede comer solo (sin salsas ni aderezos), si se prefiere. Hay excepciones en las que las piezas se hierven un mínimo, como en el caso del pulpo o incluso casos, menos frecuentes, en el que son los sashimi son vegetarianos (como el yuba) o de carnes rojas crudas (como vacuno o de caballo).
¿Sois más de sushi o de sashimi ? ¿O de ambos ? ¿O de ninguno ?
La palabra Surippa ( スリッパ ) viene de la palabra inglesa slippers, que vienen a ser en castellano las “zapatillas de andar por casa” de toda la vida. Yo estaba acostumbrado en España a quitarme los zapatos o las deportivas al llegar a casa y ponerme calzado más cómodo, pero en Japón esta cultura esta elevada al n-ésimo exponente. Esto es debido a que, históricamente, los interiores no solo de las casas, sino también de las escuelas, lugares de trabajo, templos, etc. estaban hechos de madera pulida o tatami que, en caso de ir con calzado pesado o sucio, se deterioraría muy rapidamente.
En los ryokan (hoteles típicos japoneses) e Izakaya tienes que descalzarte para entrar en el establecimiento (a veces vas descalzo, y otras veces te dejan zapatillas) y para ir al baño (ya que tiene más riesgo de suciedad) tienen otras surippa a la entrada del mismo.
También se evita usar el calzado convencional en muchas escuelas y centros de trabajo. Yo sin ir más lejos tengo que usar surippa o ir descalzo en mi laboratorio (como ya os comenté aquí). ¿Que os parece esta constumbre?