Los Guardianes de los dioses (金剛力士)
Lunes, 24 de Mayo de 2010
A la entrada de muchos templos de Japón, China y Corea, nos encontraremos con los Niō (仁王), dos figuras humanoides muy musculadas y con “cara de pocos amigos” que en realidad son los guardianes del templo, los guardianes de los dioses (金剛力士) que, según la tradición nipona acompañaron a Buda en su camino y, aunque no consiguieron llegar a su nivel de iluminación son considerados Bodhisattva, es decir, alguien que está avanzado en el camino de la iluminación sin haber llegado a ella todavía. (si estoy en un error, por favor, correjidme, ya que no soy un experto en budismo). Estas fotografías fueron tomadas en Enoshima
Normalmente, el de la derecha, Naraen Kongō (那羅延金剛), se representa con la boca abierta, y representa el inicio y el nacimiento, mientras que el de la izquierda, Misshaku Kongō (密迹金剛) ,se representa con la boca cerrada, representando el fin o la muerte, de una manera similar al Alfa y Omega del cristianismo. Antes de acabar, comentar que, aunque el título de esta entrada queda muy épico, realmente, no son guardianes de ningún dios, si no del concepto budista de la iluminación, del hecho en sí de alcanzar el estado de la claridad y sus facciones representan una actitud : la energía que corta el oscurecimiento y la ignorancia. Por eso, se representan con esa especie de cetro llamado vajra, que, como arma, tiene las cualidades del diamante, es puro, como tal vehículo de la luz y duro, capaz de cortarlo todo.
PD : Muchas gracias a todos los que habéis aportado un poco de luz a mi ignorancia sobre le budismo.
Enoshima ( 江ノ島 )
Lunes, 17 de Mayo de 2010
En la desembocadura del Katasegawa, encontramos la isla de Enoshima ( 江ノ島 ), una isla llena de espiritualidad en cuyas cuevas ya se practicaban rituales animistas hace más de 1000 años. Un lugar lleno de espiritualidad, historia y leyenda. En la parte que vemos desde Fujisawa (ciudad a la que está unida por un puente de 600m. ) nos encontramos con una isla pacífica, frente a unas playas que, en verano, estarán repletas de turistas. En cambio, el lado opuesto, recibe las corrientes del agua del océano que ha entrado a la bahía de Sagami.
Desde tiempos ancestrales se ha considerado esta isla como mágica. Antiguamente había un culto animista dedicado al dragón y otras deidades del agua (en oriente el dragón es un animal de agua, no de fuego), pero entre los siglos VI y VIII, con la llegada del budismo, la isla entera se dedicó a Benzaiten, deidad del agua y la música, al que a menudo (sólo en esta isla) veremos acompañado de un dragón, como vestigio del culto antiguo.
En la isla también un jardín botánico que construyó el británico Samuel Cocking, aprovechando los terrenos que se le expropiaron a los budistas durante la época de separación de religiones. Aunque lo que más protagonismo tiene (como era de esperar) son los templos y varias capillas, de diferentes vertientes ideológicas, que podemos encontrar. Incluso encontraremos un templo dedicado al Mikkyou.
Para visitar la isla podéis hacer una excursión de un día desde Tokyo, os recomiendo aprovechar el día al máximo, hay mucho que ver e infinidad de rincones que explorar. También podéis quedaros la noche anterior en cualquiera de los hoteles de las cercanías o incluso en la propia isla creo que hay uno. Aquí tenéis la ubicación de la isla en google maps.
Para acabar os dejo con una fotografía de la isla de noche (se puede ver la torre del faro en el medio, ¡desde donde hay unas vistas espectaculares!) y os invito a que veáis más fotos en este album de mi flickr.


































