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Jōruri-ji (浄瑠璃寺)

Jōruri-ji

Hoy me gustaría seguir hablando de los templos que descubrí durante la ruta de senderismo que hice por el valle del río Kizu, en la frontera entre las prefecturas de Nara y Kyoto, un emplazamiento privilegiado al que los turistas no llegan y que permiten que viajes en el tiempo hasta regresar a los principios de la era feudal japonesa. Esta ruta, me llevo inicialmente me llevó al templo Gansen-ji (岩船寺), del cual ya os hablé en este post. Pues bien, a apenas 1,5Kms encontramos este otro que hoy nos ocupa: el Jōruri-ji (浄瑠璃寺).

浄瑠璃寺

Este templo es uno de los pocos de la rama budista “Tierra Pura” que sobreviven y aún conservan su jardín desde principios del período Heian aunque si bien es cierto que ha tenido varias restauraciones a lo largo de la historia, siendo la última la de 1976, en la que se hizo un gran trabajo de recuperación del jardín. En el interior del edificio principal (sobre estas líneas) reposan estas 9 imágenes del buda Amitābha que representan las 9 etapas del nirvana:

Amida Nyorai

Estas permanecen en el lado oeste del lago, que representa el paraíso. El estanque, en el centro, representa la frontera entre el mundo de los vivos y de los muertos, por eso, en el otro lado encontramos una pagoda que, en su interior, tiene una imagen de un buda curativo: Yakushi Nyorai, muy necesario en el mundo de los vivos, pero que carecería de mucho sentido en el de los muertos. Esta orientación con un estanque en medio es muy típica de los jardines de esta rama del budismo.

Jōruri-ji Pagoda

Inicialmente, el templo era solo el edificio principal, que fue construido en el 1107 de nuestra era en una localización que no se conoce con exactitud, lo que si se sabe es que fue trasladado a su ubicación actual en 1157. La pagoda se trajo desde Kyoto, poco después, en 1178 para albergar la imagen que traería el equilibrio espiritual al “cosmos” que, en definitiva, es lo que quieren representar este tipo de jardines.

Jōruri-ji Hondō

Para acceder a este templo, podéis andar desde el Gansen-ji (岩船寺) o, si queréis venir aquí directamente, ir en tren hasta la estación de Kamo de la línea JR, salir por la salida este (東口) y tomar un autobús comunitario de la línea 10 o directamente tomar el autobús expreso 112 desde la estación de Nara (ya sea la de JR o o la de la línea privada Kintetsu). La entrada al templo cuesta 300yenes por persona (haz clic sobre la cantidad para ver el cambio en Euros)

No me gusta que me digan Sayonara

LABIOS

Las puertas del vagón se volvían a cerrar. El tren que nos llevaba de Kyoto a la vecina Osaka seguía su marcha. Había bastante gente (la gran mayoría, jóvenes) pero yo estaba sentado y no prestaba mucha atención. Había bebido algo de vodka con un amigo antes de montarme, aún podía sentir partículas aromáticas de la bebida emanando de entre mis labios, pero no eran lo suficientemente fuertes como para combatir el característico olor de los vagones de la línea Hankyu. Me gusta coger esta línea, es económica, hay pocos turistas y para mí siempre estará rodeada de cierta melancolía, ya que es la que tomaba cuando empecé a vivir aquí y tenía que moverme a cualquier punto de Osaka desde el campus de Minoh.

No-No-chan tímida

Cuando el tren paró en la siguiente estación, la mujer que estaba a mi lado se levantó de su asiento para apearse y en su lugar se sentó una chica joven, aunque no pude definir su edad. Llevaba la cara oculta tras una amplia mascarilla y su cabello apenas me dejaba distinguir dos vivarachos ojos, así que era difícil saber de qué edad sería, pero yo apostaba que no mas de veinte. Ella, al percatarse de mi escrutinio, sonrió. Pude saber que sonreía por que sus ojillos se cerraban aún más y ella acompañaba el gesto con un breve movimiento de cabeza, ejecutado de una forma tan sutil (pero espontánea) que dejaba claro que era una reverencia y no una señal de asentimiento.

El que espera, desespera

Mi móvil comenzó a vibrar en el bolsillo (en Japón siempre lo llevo sin sonido) miré quien llamaba, acepté la llamada y, en voz muy baja, dije brevemente que estaba en el tren y que luego volvería a llamar:”Ima densha no naka, ato de denwa shimasu ne!”(今電車の中。後で電話しますね!). Esto se hace por que aquí es de mala educación hablar por teléfono en el transporte público (aunque hay gente que lo hace, pero la mayoría de los nipones, si lo cogen, es para decir que luego llamarán y cuelgan rápidamente como hice yo). El caso es que la chica de al lado me escuchó hablar japonés y me dijo una de las tres frases que más escuchará un expatriado en Japón a lo largo de su vida:

Ayako chan found something !

“Nihongo jouzu ne!!”(日本語上手ね!) algo así como un “¡Qué bien hablas japonés!”. Las otras dos son “O-hashi jouzu ne!!”(お箸上手ね!) que significa “¡Que bien comes con palillos!” y la última es “Kakkoii!”(かっこいい)” que significa “¡Que guapo!” o “¡Que chulo!”. No me malinterpretéis, no digo que no guste el escucharlas… al fin y al cabo es un halago, al principio hace mucha ilusión (sobretodo la primera o la última), pero cuando después de un tiempo oyes que durante años te las dicen diferentes personas con el mismo tono, de la misma forma y cuando ni estás guapo, ni has hablado más allá de un “¡gracias!”, ni has empezado a comer con los palillos, entiendes que realmente no significan nada, simplemente es una forma de iniciar una conversación con un extranjero haciendo que se sienta bien.

DSC_5055

Como la chica se había sorprendido de que hablara japonés, respondí comentándola que ya llevaba muchos años en Japón, que había estudiado en tal y cual universidades, que había trabajado para tal y cual empresas y, así, como quien no quiere la cosa acabamos hablando de nuestras vidas… El tren llego a Umeda, final del trayecto, y allí nuestros caminos se separaban, antes de pasar la máquina de control de billetes y, con una distancia prudencial, ella se paró frente a mi y me dijo que le sorprendía el haber tenido una conversación en japonés tan larga con un extranjero, que era la primera vez que le pasaba, que iba a estudiar inglés con mucho más esfuerzo ahora que me había conocido y que esperaba algún día hablar un idioma extranjero como yo hablaba japonés. Esta vez sí que pude notar total sinceridad en sus palabras.

Yo te hice la foto antes

Yo insistí en que aún me quedaba mucho por aprender, que era un idioma muy difícil y que no se impresionara, que al fin y al cabo, solo había sido un japonés “nivel conversación de tren” (sus ojillos volvieron a entrecerrarse delatando una nueva sonrisa bajo su mascarilla). Acompañé mis palabras de agradecimiento con una reverencia, ella me respondió con otra. Antes de darse media vuelta e irse me dijo “Jaa, mata kondo ne!”(じゃあまた今度ね), algo así como un “¡Hasta la próxima!”, respondí “mata ne”(que se podría traducir como “nos vemos” o “hasta pronto”) y esta vez fui yo quien sonrió. Me encanta la gente que se despide sabiendo que, por muy grande que sea el mundo te volverá a encontrar. En cambio, no me gusta que me digan Sayonara, aunque sea por mera formalidad.

Qué ver en un día en Osaka

新世界 Taken by iPhone
El Shinsekai es una de las zonas más “castizas” de Osaka

Ya regresé de mi escapada en la India y en breve escribiré un post respecto a mi experiencia allí, pero claro… me he encontrado con más de 1500 fotografías y me he dado cuenta de que me va a llevar un tiempo seleccionarlas, ordenarlas y procesarlas, así que ese post tendrá que esperar. Así que, para reanudar el blog, viendo el éxito de mis artículos de qué ver en un día en Nara o qué ver en Kyoto en un día usando los buses públicos, he decidido hacer lo propio con la que es mi ciudad favorita de Japón (y la que he elegido para vivir). Y, en un ataque de ingenio, he llamado a este post: “Qué ver en un día en Osaka“.

大阪駅

Esta visita está pensada para ser completada en un mismo día, así que podéis realizarla estando en Osaka o viniendo desde ciudades cercanas como Kobe o Kyoto. Suponiendo que lleguemos de estos lugares, nuestro punto de partida será la estación de JR Osaka (imagen sobre estas líneas), situado en el barrio de Umeda (¡Ojo!, no la confundáis con Shin-Osaka, la estación a la que llega el Shinkansen). Este barrio es uno de los puntos neurálgicos de la ciudad. Al salir de la estación seguro que os destacará un edificio: el Umeda Sky Bulding, que tiene un espléndido mirador 360 grados en la parte de arriba al que (si os apetece) podríais venir al atardecer antes de volver a vuestro punto de partida. Si prolongáis vuestro paseo por esta zona, recomiendo que también os acerquéis a echar un ojo al curioso edificio Gate Tower, famoso por estar atravesado por un carretera:

Gate Tower Building

Tras visitar el barrio de Umeda y perdernos por el barrio financiero, sus calles comerciales y los shōtengai (galerías cubiertas), recomiendo visitar el espectacular Castillo de Osaka. Para ello, habría que tomar la línea circular de JR hasta la estación de Ōsaka-jō kōen y atravesar los jardines desde la parte de atrás hasta llegar al castillo. Tras ello, lo ideal sería salir por el lado opuesto y volver a tomar la línea circular en la estación de Morinomiya. Aquí os dejo un episodio de Japoneando, que grabé con mi amiga Lei, sobre este lugar.

Nuestro siguiente paso, nos llevará hasta la estación de Shin-Imamiya, desde la cual divisaremos el enorme edificio Abeno Harukas en la lejanía. Saliendo por la salida este, podéis dirigiros al distrito de Shinsekai, que alberga la torre Tsūtenkaku (通天閣). Una vez hayamos llegado a este barrio, aconsejo tomarse un descanso y comer uno de mis platos favoritos de la gastronomía japonesa: el kushikatsu, que además es algo típico de este lugar. En las cercanías también encontraremos tiendas de moda vintage, varios restaurantes de Fugu y hasta un enorme balneario, el Spa World.

Heading Tsutenkaku

Tras ello, recomiendo continuar en dirección norte hacia Namba, para lo cual, tendremos que atravesar Den-den Town, el barrio de la electrónica y la cultura “otaku” de esta ciudad, algo así como el equivalente a Akihabara en Tokyo, pero bastante más pequeño y sin tanto gentío. Aquí encontraremos Maid-café y multitud de tiendas de todo tipo dignas de ser vistas tranquilamente. No obstante, si no sois muy “frikis”, podéis saltaros esta última parte e ir en JR o metro directamente a Namba.

Gamers

Una vez allí, os recomiendo dar una vuelta por Namba Parks y perderos por los alrededores del Hozenji Yokochō y Amerikamura antes de acabar en Dōtombori (道頓堀), una de las zonas más marchosas de la ciudad, donde encontraréis bares, izakayas, restaurantes, karaokes y, por supuesto, el nuevo cartel de Glico. En esta zona también podréis tomar takoyaki del bueno, no obstante, si preferís un sitio más elegante y tranquilo para cenar, podéis volver a Umeda para tener una panorámica de la ciudad desde el mirador del Sky Building e ir después a cenar con unas buenas vistas.

つぼらや

Por supuesto, este itinerario es uno de los muchos que se pueden hacer en esta ciudad, quizá otras personas recomienden otro, ya que han quedado fuera del mismo lugares tan emblemáticos como el acuario de Osaka, el templo de Shitennō-ji (uno de los más antiguos del país), o Tsuruhashi (el barrio coreano). Tampoco he incluido visitas a los alrededores de la ciudad, como el castillo de Kishiwada o el Bampaku Kōen. Para acabar os dejo con el itinerario en GMaps para que os hagáis una composición de lugar:

El nuevo Cartel de Glico en Osaka

El  Nuevo Cartel de Glico en Osaka

El pasado 23 de Octubre de 2014, se inauguró el nuevo cartel de Glico en Osaka, esta es la sexta generación desde que esta marca pusiera su primer neón en de 1935 y, desde entonces, éste se convirtiera en un símbolo del barrio de Dōtonbori (道頓堀) y de la ciudad de Osaka. Esta generación es la primera que está iluminada con realizada con LEDs ya que, hasta ahora, todos habían sido de neón, como este de 1998 que es la única generación que yo había conocido:

Lugar elegido para encontrarnos>

Sé que puede sonar extraño que le dedique un artículo a un cartel publicitario, pero no es lo que anuncie o cómo lo haga, si no que esto es un símbolo de la ciudad y para los que llevamos allí viviendo años es algo significativo (quizá como el cartel del “Tio Pepe” en Madrid por poner un ejemplo). Ya os adelanté en mi instagram, que el cartel estaba en obras, en la foto podíamos ver la lona que cubría la remodelación con la imagen de Haruka Ayase :

Cartel de Glico en Obras

Desde el primer día ya hubo problemas con algunos leds que hacían unas feas rayas negras en la imagen y otros que parpadeaban, pero parece ser que la semana pasada ya quedó reparado. Al final de este post hay un vídeo del cartel actual (previo a esta reparación), no obstante, si queréis hacer una comparación aquí tenéis un vídeo que tomé hace 3 años del cartel anterior (para mi sección “2 minutos”).

New Glico II

Bueno, ya os dejo con el vídeo para que podáis hacer una idea de cómo es el nuevo cartel de Glico. A mi, lo que más me destaca (además del movimiento), es que, en vez de solo mostrar lugares populares de la ciudad de Osaka (como podíamos en la anterior generación) también se hacen alusiones a Kyoto, al shinkansen pasando por el monte Fuji y o a la torre de Tokyo, como símbolo de la capital nipona. En ocasiones el muñequito también da palmas sobre su cabeza, pero esta es la parte que menos me gusta, la verdad… ¿Qué os parece a vosotros?


Gracias Pol, sin tu ayuda
no hubiera podido publicar este post :)

Gansen-ji (岩船寺)

岩船寺

Hay templos ancestrales que, escondidos entre las montañas, guardan oscuras historias, secretas leyendas y reliquias que pocos recuerdan. Quizá porque fueron parte de un corto periodo de gloria que se remonta a cuando Japón tuvo unas capitales ya olvidadas. Uno de esos templos es el Gansen-ji (岩船寺), fundado en el año 729 de nuestra era y prueba tangible del poder y la influencia del budismo en Nara y sus alrededores durante el siglo octavo.

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Hoy hace un justo un año que visité este lugar por primera vez en una ruta de senderismo que hice por el valle del río Kizu (a veces lo transcriben como Kidu) y me encantó. Fue una pena que aún fuera temprano para ver los árboles teñidos de colores ocres y rojizos debido al Kouyou (紅葉), pero aún así disfruté mucho del emplazamiento del templo y de la tranquilidad de ver algo tan bonito sin gente alrededor, ya que, hasta aquí, quitando épocas muy concretas, no viene nadie.

蜘蛛

Se cree que el templo fue fundado por el monje budista Gyōki, uno de lo más célebres de aquella época (que también participo activamente en la construcción del Todai-ji). También se sabe que el emplazamiento original del templo estaba unos 3 kilómetros más al sur. La pagoda (de tres niveles) se incorporó mucho más tarde al complejo, ya que es del año 1442 (periodo Muromachi).

Gansen-ji

Aunque, como podéis ver en las imágenes, el templo estaba precioso, una de las épocas ideales para visitarlo sería entre los meses de mayo y julio que es cuando florece el ajisai (紫陽花), un tipo de hortensia que se da en Japón, ya que los jardines están llenos de esta planta. Para haceros una idea os dejo con esta fotografía, que ha sido obtenida de k-kabegami, es la única que no es mía de este post:

紫陽花

Justo detrás de la pagoda hay un camino que nos lleva a las colinas que rodean el templo, mucha gente no se percata de él, llega hasta la última edificación y regresa, pero, ya que había llegado hasta allí, no pensaba irme sin haber visto todo lo posible, así que empecé a subir por un pequeño sendero delimitado por árboles jóvenes y alguna que otra valla de madera.

Caminito

El camino rodea literalmente el templo, primero la pagoda, luego la entrada y luego asciende hasta una parte privilegiada de la colina que nos permite ver todo el valle. Después no nos queda otra opción que deshacer el camino de unos 5-10 minutos que hemos tenido que andar para llegar aquí, pero vamos… solo por esta vista merece la pena el paseo:

Kidugawa Valley

Al final del post, os dejo la ubicación de este templo en Google Maps, no obstante, os indicaré más fácilmente cómo llegar para poneros en situación. Actualmente este área pertenece al término municipal de Kizugawa (木津川市) que, aunque es parte la prefectura de Kyoto, está tan al sur de la provincia que la ciudad “grande” más cercana es Nara, desde la cual se podría acceder hasta aquí, pero habría que tomar dos autobuses y es algo lioso, así que en el siguiente párrafo os explico las que considero las formas más fáciles de llegar:

Pagoda Entrance
Detalle de la entrada de la pagoda

Primero, tendríais que ir en tren hasta la estación de Kamo de la línea JR, salir por la salida este (東口) y tomar un autobús comunitario de la línea 10 que nos llevará hasta el templo o, directamente, andar desde la estación (yo tomé esta última opción, ya que estaba realizando una ruta de senderismo por la zona). La entrada al templo cuesta 400yenes por persona (haz clic sobre la cantidad para ver el cambio en Euros)

Hidden Pagoda

Si vais andando, subiendo por la carretera se tarda alrededor de una hora y veinte minutos, pero es un camino bastante aburrido. Yo recomiendo ir por un sendero paralelo que podemos tomar antes de salir del pueblo de Kamo y que es mucho más entretenido, además tendremos la oportunidad de cruzarnos con gente de la zona (que son encantadores) y tardaremos unos 100 minutos. No obstante, aquí os dejo el mapa para que os orientéis:

¡FELIZ FIN DE SEMANA A TODOS!

Que ver en Kyoto en un día en autobús

Nijo Castle
El majestuoso Castillo de Nijo

Después del éxito de mis guías sobre qué ver en un día en Nara y qué ver en un día en Osaka, me he animado a hacer esta sobre Kyoto, con la particularidad de que el transporte que usaremos serán los autobuses municipales de la ciudad. Lo primero que me gustaría dejar claro, es que esta es una ruta que considero bastante optimizada basándome en experiencia y en mi humilde opinión, pero hay otras muchas que son igualmente válidas. Os recomiendo consultar esta breve guía de Kyoto y diseñar otras rutas que consideréis más adecuadas a vuestras necesidades.

Que ver en Kyoto en un día en autobús
Bonos del autobús municipal de Kyoto

Como os decía, esta ruta está pensada para moverse por Kyoto en autobús. Así que os recomiendo comprar bonos de autobús de un día como los que se ven en la fotografía sobre estas líneas) que por 500yenes (púlsese sobre la cantidad para ver el cambio actual a Euros) nos permite montar en todos los buses municipales que queráis durante un día (un solo trayecto ya nos cuesta 220yenes). La tarjeta se puede comprar en las oficinas de turismo, algunos hoteles e incluso dentro de los autobuses (aunque a muchos conductores se les agotan en seguida) y el día de validez empieza a contar una vez que utilizas la tarjeta por primera vez (al salir por la puerta delantera del vehículo se ha de pasar por una máquina que valida el billete).


Ver en GMaps.

Sobre estas líneas véis en un mapa la ruta que propongo hoy. Como era de suponer, el primer bus a tomar depende de nuestro punto de partida. Yo, en este caso, como lugar inicial la estación de JR de Kyoto, ya que servirá de referencia a los que lleguen en tren desde otros puntos del país y a los que se alojen en las cercanías de la misma. Justo frente a la estación está el intercambiador de autobuses, pues bien en la plataforma B, tomaremos el 101 o el 205, que tras 30minutos (dependiendo del tráfico) nos llevará hasta el Pabellón dorado o Kinkakuji (parada Kinkaku-ji michi).

Modelo presumida
Grulla posa frente al Kinkaku-ji

Tras visitarlo, tenemos dos opciones, o tomar el autobús 59 y acercarnos al Ryoan-ji (famoso por su jardín seco) y luego volver a incorporarnos a la ruta o, directamente, tomar el 12 hasta el castillo de Nijo (la parada en la que habría que bajarse es Nijo-jo mae. Tras visitarlo, andaremos un poco hacia el norte (dos cuadras) para tomar el autobús de la línea 204 para dirigirnos hasta el Santuario Heian o Heian Jingu (la parada correspondiente sería Okazaki-michi), popular por su gigantesto torii (el más grande del mundo), o seguir más adelante para visitar el camino de la filosofía y el Pabellón de plata (la parada correspondiente sería Ginkaku-ji michi).

Ginkaku-ji
Pabellón de plata o Ginkakuji

Tras ello, tomaremos el autobús 100 hasta la parada de Kiyomizu-michi, desde la cual subiremos andando para visitar el Kiyomizudera y después volveremos a bajar al Yasaka-Jinja, dejamos estos dos templos en este orden para el final de la ruta por que cierran más tarde y de otra forma no nos daría tiempo a verlos todos. Si tras todas estas visitas os quedan energías, podéis ir paseando hasta Gion y el área de ocio de Pontocho y Shijo-Kawaramachi.

Kiyomizudera Sunset
Atardece en el Kiyomizudera

El último autobús del día sería el que nos llevaría de de vuelta a la estación o a donde nos estemos alojando. Con esta ruta veréis en un solo día algunos de los puntos más significativos de Kyoto con el mínimo coste de transporte, pero es un día bastante duro (aunque factible). Para finalizar os dejo el mapa de rutas y autobuses municipales de la ciudad, lo podéis descargar pulsando aquí. Espero que este post os haya servido de ayuda. :)