Los mercados de Vietnam
Miércoles, 5 de Octubre de 2011
Hoy, como cada miércoles, os hablaré de mis aventuras fuera de Japón, algo que me gusta hacer mucho cuando viajo por países del sudeste asiático: perderme por sus mercados, creo que son la máxima expresión de que algo cotidiano en un país puede ser muy exótico para la gente de otras sociedades y culturas. Sobretodo si son los mercados que usan los propios locales, no los típicos en los que intentan colársela cada dos pasos a los turistas.
Aunque podría poner ejemplos de distintos países, como Tailandia o Filipinas, las fotos que veis, son mercados de Vietnam, que descubrí en mi último viaje al país en las que visité el sur del mismo con mi amigo Alberto, que fue un insuperable anfitrión. Que conste que todos son mercados sobre tierra, ya que de mercados flotantes en Vietnam ya hablé cuando mencioné el de Cai Rang.
La diversidad de productos, la forma de mantenerlos, el constante movimiento y la cantidad de labores realizadas de forma artesanal son un conjunto de factores que hacen que el simple hecho de pasear por estos mercados o quedarse observándolos sea una forma de entender muchas cosas del país en cuestión. También en los mercados se desarrollan ciertas actividades realmente interesante, por ejemplo, esta señora estaba haciendo lápinas de arroz que después servirán de envoltorio comestible para dulces, para hacer rollitos o como papel.
Lo más impresionantes son las “carnicerías” donde se pueden observar todo tipo de animales cortados y listos para ser cocinados: roedores, serpientes y hasta perro. No obstante, he preferido no subir fotos de este estilo y he subido sobre todo las que corresponden a puestos de frutas, verduras, legumbres, etc…
Otra cosa que me fascina es que la actividad de estos mercados dura desde el amanecer hasta altas horas de la noche, las familias prácticamente viven en ellos, y la mayoría de los niños y niñas, al acabar sus deberes escolares también colaboran. Espero que os gusten las fotografías.
El Mercado Flotante de Cai Rang ( カイラン水上マーケット )
Miércoles, 31 de Marzo de 2010
Comienza el día… y con él… el movimiento en cada rincón del delta del Mekong. Miles de personas viven del río y en el río, como una parte más de su ecosistema… Nosotros partimos en una pequeña barca desde un humilde pueblo a las afueras de Cần Thơ (donde habíamos pasado la noche, a las orillas de unos de los brazos fluviales) y nos dirigimos hacia el mercado flotante de Cái Răng ( カイラン水上マーケット ), el más grande y agitado de los de la zona… y, también, el más popular…
Mientras los niños van en barcazas al colegio por otros brazos del río ( muchos de ellos con la bici a bordo)… los mayores, hasta los más ancianos, se dirigen a su quehacer diario sobre las aguas… pequeños agricultores, van remando en su barca a vender los productos recolectados a embarcaciones mayores… saben a cual dirigirse porque, estos barcos más grandes, cuelgan en sus mástiles lo que les hace falta para completar su mercancía, según la demanda de los mercados en tierra.
Algunos niños no han ido al colegio hoy… ayudan a sus padres pelando la fruta y ofreciéndosela a las otras embarcaciones, sobretodo a las de viajeros, ya preparada para comerla… si el calor se hace muy agudo, ellos mismo comerán la fruta y prepararán otra, así, ni la fruta pelada se seca, ni ellos pasan sed…
La vida sigue en el ajetreado mercado, hasta su cierre a las 9 de la mañana, momento en el que comercio se trasladará desde el río, a los mercados sobre tierra firme… cumpliendose así un ciclo en el que el río Mekong es la base…
Gracias, Alberto por ser mi guía en esta espectacular experiencia…
A mi regreso de Vietnam… ( ベトナムから帰って来ました )
Miércoles, 17 de Marzo de 2010
Bueno, como ya sabéis, los miércoles hablo de mis andanzas fuera de Japón y, si ya os dije la semana pasada que venía de nuevo a Vietnam, creo que era de esperar que os hablara un poco de mi viaje allí.
Esta era la segunda vez que iba, la primera ví la zona norte… desde la ciudad de Hanoi hasta las montañas de SaPa, pasando por las expresivas miradas y las interminables sonrisas, me enamoré de él, y, por fín he podido volver. Esta vez a la zona sur.
Esta vez los barcos me llevarían por el delta del Mekong en vez de al laberíntico camino hacia la Pagoda del Perfume, y serían las calles de Saigón las que me invitarían a perderme en sus secretos y sus mercados…
Pronto os hablaré de los lugares en los que he estado con detenimiento, pero de momento os dejo estas palabras, que aún huelen a una melancolía que seguirá allí, hasta que el barco vuelva a zarpar de regreso a este país que me tiene encandilado… Chúc ngủ ngon!








































