La Boda Chinante

Hola de nuevo a todos,

Por fin vuelvo, listo para contaros mis aventuras sobre China. Me he demorado un poco porque como queria contaroslo todo en condiciones sin extenderme, mucho he decidido crear un blog complementario dedicado exclusivamente a este evento llamado «La boda Chinante» (este titulo va en honor al programa La Hora Chanante, que solo disfruto de vez en cuando en YouTube).De esta manera,los que simplemente querais ver un resumen de lo acontecido podeis leerlo aqui y si quereis mas informacion acceder al otro blog. Y sin mas dilación continuo mi relato.

En China, como en otros muchos paises, es habitual la costumbre de que, el día de la boda, la prometida espere en su casa a que el novio vaya a recogerla. Asi que, cuando todos estuvimos reunidos en casa del novio, empezo «el ritual«: le felicitamos uno a uno en su habitacion y despues bajamos para ir con el a buscarla. En realidad, solo le acompañan los familiares mas allegados, pero como yo iba con la hermana del novio se me trato en todo momento de la celebracion como hermano. Me sorprendió que, al igual que en otros muchos paises, el día de la boda se tira la casa por la ventana, y , es que, despues de haber vivido unas horas con esta familia en un ambiente de generosa humildad, me encontré con un Mercedes para llevar a los novios (cosa que me parecia normal) y una flota de 6 coches Audi (que, en mi opinión, ya no es tan normal) con sus respectivos choferes para llevarnos al resto.

Una vez nos organizamos en los coches partimos hacia las afueras de la ciudad. Los edificios poco a poco fueron desapareciendo, cambiamos la carretera de asfalto por un tosco camino de arena y los grados de temperatura iban descendiendo conforme nos adentrabamos en la zona rural de la region, donde se ubicaba el pueblo de la novia. Al llegar, los coches aparcaron en un espacio cercano a la entrada del mismo y desde este punto, deberiamos caminar hasta la casa. Cuando llegamos a la casa de la novia estaba hasta arriba. Todo el pueblo estaba alli. Me fije que todos me miraban, algunos se reían, otros murmuraban. Una niña pequeña me saludo : «Halo!» queriendo decir «Hello!«, evidentemente no pude evitar el esbozar una sonrisa de oreja a oreja. Y, es que, segun me explicaria la novia despues, era la primera vez que un extranjero (y encima occidental) visitaba aquel pueblo.

Y, para variar, pos dejo en el suspense de lo que pasara a continuacion hasta el lunes. Y, antes de despedirme, solo me queda desearos a todos un feliz fin de semana !!

Hace un año en este blog.

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