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Nagano, Page 2

Yudanaka (湯田中)

Yama no uchi motorbike

Hoy, para comenzar la semana continuaré el relato de mi escapada a Nagano. Como os iba diciendo, al llegar al tren de la Nagano Dentetsu, debido al cansandio y al calor que sale de bajo el asiento, nos quedamos profundamente dormidos. Aunque en varias paradas nuestros ojos se abrieron tímidamente, no nos despertamos hasta llegar a la última estación, nuestro destino: Yudanaka (湯田中).

Yudanaka Station

Hacía mucho frío y aunque nuestro alojamiento (un mishuku) estaba cerca de la estación, llegamos con muchas ganas de dejar las cosas en las habitaciones y disfrutar del onsen antes de acostarnos, así que, así lo hicimos. Al día siguiente iríamos a visitar el famoso parque de los monos de cara roja de Jigokudani y queríamos madrugar.

Dormitorio

El día siguiente nos regaló un día claro y soleado, aunque con rachas de viento muy frío. Salimos abrigados hasta las cejas tras un fuerte y reconfortante desayuno, y fuimos andando hasta la parada del bus (a unos 15 minutos a pie desde la estación). Tomamos la línea que nos dejaba en Kanbayashi onsen (para ver en GMaps pulsad aquí) y comenzamos a nadar andar, desde allí son unos 25 minutos aproximadamente hasta donde están los monos.

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Me habían dicho que el invierno era una de las mejores épocas del año para disfrutar de esta zona y ahora lo entendía, a cada segundo había paisajes o edificaciones que, con la nieve, parecían sacadas de un cuento de hadas (japonés eso sí…). El camino hasta donde se encuentran los monos sigue el contorno de la ladera de la montaña y esta vez la que nos sorprende a cada tramo es la naturaleza… el final de esta historia ya lo conocéis, pero no podía dejar de contaros nuestra experiencia hasta llegar allí. 🙂

Templo en la nieve

Escapada a Nagano

Viendolas venir

Estos días ha estado nevando en Japón y me he acordado de una escapada a Nagano que me hice ya hace un tiempo con mis amigos de Vidicam para disfrutar de la nieve. La verdad es que estaba muy contento de poder ir porque ya perdí una oportunidad de ir a este mismo sitio a hacer snowboarding con los de la universidad por culpa de los exámenes y, esta vez, no quería perdérmelo.

Nagano Shinkansen E2 Series

Así que, tomamos desde Tokyo el Nagano Shinkansen (que son trenes de la serie E2, aunque mis favoritos siguen siendo los de la serie E5, que estrené poco despues de su inaguración). En menos de dos horas llegamos a la estación de Nagano, donde cambiaríamos a la línea Dentetsu, pero como teníamos algo de tiempo , comimos un ramen calentito con unas gyoza en una tienda que encontramos junto a las estación. Yo elegí uno un poco picante, pero delicioso, ideal para combatir el frío de aquel mes de enero:

Red Ramen + Gyoza

Después, dimos una vuelta por los alrededores de la estación para bajar la comida, aunque no nos dió tiempo a ver mucho porque no nos podíamos arriesgar a perder nuestro siguiente tren ya que estaba atardeciendo y al día siguiente queríamos ir a observar los monos japoneses de cara roja. El tiempo apremiaba.

長野駅時計

La estación de Dentetsu (que es una línea local de la prefectura de Nagano) estaba a unos metros de la de JR, en un subterráneo. Nos dirigimos allí y compramos los billetes hasta Yudanaka en «Limited Express». La verdad es que me esperaba un tren más moderno, pero el que nos tocó también tenía su encanto.

Nagano Dentetsu

Aunque no eran ni las seis de la tarde, ya había oscurecido. El vagón estaba prácticamente vacío, así que nos acomodamos ampliamente en los asientos. El contraste del frío del exterior con la calefacción del interior (que surgía de debajo del asiento) hizo difícil que pudiéramos mantener los ojos abiertos, por lo que, confiados en que nuestra estación era la última del trayecto (y que, en Japón, el revisor te despierta) nos dejamos caer en los brazos de Morfeo

Kutsu 靴

La historia continua aquí 😉

Tsumago (妻籠宿)

Tablón de anuncios de Tsumago

Para comenzar la semana, retomaré la historia de mi escapada del mes pasado a los Alpes Japoneses en la que estuvimos siguiendo una parte de la antigua ruta Nakasendo. Tal y como os comentaba en el anterior capítulo de mi crónica (podéis recordarlo aquí), cuando llegamos a Tsumago, el lugar del que os voy a hablar hoy, ya era de noche. Aunque no era muy tarde (cerca de las siete y media de la tarde) estábamos bastante cansados y estaba muy oscuro, así que fuimos directamente al Ryokan (alojamiento tradicional japonés).

Farolillo de Tsumago

Una vez allí, cenamos tranquilamente y tras relajarnos en el ofuro (este tipo de alojamientos, en vez de ducha y baño en la habitación tienen una terma que comparten entre los huéspedes) caímos rendidos en el futón, el día anterior había sido muy intenso y habíamos madrugado bastante, así que era el momento de recuperar energías y las horas de sueño. El día siguiente nos recibiría con un precioso cielo azul y nos descubrió las calles de este tradicional pueblito entre las montañas.

松代屋
Dos señoras pasan frente al Ryokan Matsushiro-ya, con más de 140 años
de hospitalidad a sus espaldas, el lugar que elegimos para alojarnos en Tsumago.

Este lugar es bastante turístico y vive del turismo. Aunque era lunes, y no se veía mucha gente joven, había muchos visitantes, incluso nos encontramos alguna que otra pareja europea, aunque la mayoría de los turistas que vimos en la zona eran japoneses jubilados que paseaban calle arriba y calle abajo hablando de la pureza del aire, las vistas, el colorido de las hojas y, como no, de los omiyage que estaban eligiendo en diferentes las tiendas para llevar en su camino de vuelta.

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Este lugar tiene diversos alojamientos, unos pocos restaurantes, alguna que otra cafetería y, sobretodo, muchas tiendas de artesanía y recuerdos, pero su belleza reside en sus calles y en sus edificios tradicionales, así que, ya que habíamos venido hasta aquí, decidimos disfrutar el sitio tranquilamente (lo recomiendo, venir aquí con prisas no tiene mucho sentido). Además, como andar hasta el siguiente hito en nuestra ruta solo nos iba a llevar unas tres horas, decidimos dejar el equipaje en el ryokan y pasear por la zona durante la mañana. Ya iniciaríamos la ruta tras el almuerzo.

Calles de Tsumago

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Tsumago shops

Pasear entre las calles y las tiendas fue todo una experiencia, el lugar no tiene desperdicio. Cada rincón era una curiosidad, cada esquina que doblabas te descubría un nuevo contraste de colores. Las vistas desde las colinas de los alrededores de la localidad parecían sacadas de un cuento de hadas (japonés, eso sí) 😛 . Ya os las enseñaré cuando hable de las ruinas del castillo de Tsumago. El caso es que las horas se nos pasaron volando y decidimos comer algo y volver al ryokan a recoger nuestras cosas.

Molino

Amazing Tsumago!

Nos informaron de que había un servicio de envío de equipaje hasta Magome de 500yenes por bulto para hacer la caminata sin carga, pero nos pareció un poco «farsa» hacer una marcha de senderismo sin los macutos. Así que volvimos a por ellos y nos dispusimos a iniciar la marcha… podéis leer el siguiente capítulo de esta aventura pulsando aquí. 😉

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La ruta Nakasendō (中山道)

中山道

Aunque los miércoles suelo hablar de mis aventuras fuera de Japón, hoy haré una excepción ya que llevo unos días sin actualizar el blog y, en este post, quería compartir la causa de esta ausencia y es que, tal y como he ido comentando en mi twitter, llevo unos días perdido por los Alpes Japoneses, esta vez realizando una pequeña parte de la ruta Nakasendō (中山道), de la cual me gustaría hablar hoy.

Nakasendo
Ya dí un adelanto de esta foto en Instagram

Esta ruta, también conocida como Kisokaidō (木曾街道) fue una de las dos rutas principales que durante los siglos XVII al XIX, unían Edo (la antigua Tokyo) con Kyoto y también era consideraba una de las Gokaidō (cinco rutas principales del país durante el periodo Edo). Como su nombre indica: Naka (中, que significa centro, medio, mitad, en medio, etc.) Sen (山, que significa montaña) (道, que significa camino o ruta), se trataba de una ruta que atravesaba las montañas en contraste con la Tōkaidō (東海道, ruta del mar del este), que seguía el litoral este de la isla de Honshu (de ahí el nombre) y que, curiosamente, es un trazado similar al que siguen las actuales líneas de alta velocidad ferroviarias japonesas (Shinkansen) entre las ya mencionadas ciudades.

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En mi caso hice un breve tramo de 9Kms de la ruta, comenzando desde Nagiso, en la prefectura de Nagano (donde llegué utilizando JR), pasando por Tsumago-juku y finalizando en Magome-juku, donde tomé un bus que me llevaría a la estación de tren de Nakatsugawa (prefectura de Gifu) para continuar mi camino hacia Matsumoto (ya os hablaré de todos estos lugares más detenidamente, de momento aquí os dejo un trazo de la ruta en Google Maps). En mi opinión esta es la mejor época del año para hacerla (primera semana de Noviembre) ya que, aún no hace mucho frío (aunque hay que ir abrigado, sobretodo cuando se va el sol) y el paisaje es precioso con sus tonos dorados y rojizos debido al Kouyou.

Eishoji

Esta parte de la ruta está muy preparado para el visitante ya que es muy popular, algunos fragmentos están asfaltados (más que nada porque corresponden con carreteras o pasos por poblaciones) o adoquinados, hay indicaciones cada cierto tiempo (para impedir que nos perdamos), y hasta encontraremos algún que otro servicio públicos y campanas preparadas para ahuyentar a los osos que habitan aquellos bosques.

Bear Bell

En general, cualquiera puede hacer este camino aunque no se tenga ninguna preparación previa en senderismo o montaña. Se tarda unas 2,5-3horas (yo, por lo menos, tardé ese tiempo llevando un macuto y sin escatimar a la hora de hacer fotografías durante el camino. Podéis leer una crónica más detallada de lo que hice comenzando con este artículo. Espero que os haga sentir como si caminárais conmigo. 😉

Kakis

Si queréis viajar conmigo y visitar Japón incluyendo la ruta Nakasendo echad un ojo a estos viajes.

Parque de los monos de Jigokudani (地獄谷野猿公苑)

Parque de los monos de Jigokudani

Hace un mes, aprovechando que el invierno japonés estaba en su punto más álgido, me hice una escapada a Nagano, concretamente al Parque de los monos de Jigokudani (地獄谷野猿公苑), conocido por las aguas termales que normalmente están ocupadas por monos de cara roja bañándose en ellas, todo un espectáculo natural.

Parque de los monos de Jigokudani

Para llegar hasta allí, tendremos que ir de Nagano a Yudanaka, ya sea por carretera o ferrocarril (mediante el Nagano Dentetsu). Una vez allí, podremos tomar un autobús que nos lleve hasta la base del monte y tras caminar unos 25 minutos por el sendero de la ladera, llegaremos al parque de los monos (explico más detalladamente la forma de ir aquí). Lo mejor es ir a primera hora, cuando menos gente hay, además, así podremos ver cómo os monos bajan juntos al parque casi en fila. ¡Es espectacular!

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Para animarlos a bajar desde las montañas al parque, echan semillas en la superficie nevada del parque, y los avisan con silbatos. Parece que los monos están comiendo nieve, pero no pasarán frío : tras su opíparo desayuno se relajarán en el agua termal calentita, como si de un humano se tratara. 😉

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La verdad es que es curioso, verles, como las madres cuidan de los hijos, como se purgan entre ellos, juegan y, a veces, se pelean (según nos explicaron, normalmente, por temas de jerarquías o rencillas entre clanes). La verdad es que las fotografías hablan por si solas de las expresiones de los simios. Algunos hasta se quedaban dormidos en el placentero calor del agua que contrastaba con las temperaturas bajo cero que hay en el exterior. Verlos en vivo no tiene desperdicio, si los queréis ver en acción, podéis ver el vídeo que subí en este post

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Si queréis, podéis ver más fotografías en este álbum de mi flickr.

Snowboarding en Nagano

Ya se que el invierno se ha acabado y este post es totalmente invernal, de hecho tenia pensado hablar de esto durante Febrero pero, entre unas cosas y otras, no me ha dado tiempo. Asi que aprovecho un huequecito ahora para comentaros.Es bastante comun que los estudiantes universitarios en Japon se vayan a esquiar o hacer snowboarding justo recien acabado el curso, al principio de la haru-yasumi (vacaciones de primavera). Hay varios sitios populares para irse a la nieve, pero al igual que, por ejemplo, lo estudiantes de Kyushu van a esquiar a Hiroshima, en Kinki, en vez de ir a Hiroshima, suelen ir a prefectura de Nagano( 長野県 ).

Esta prefectura esta en la region de Chubu, en el centro del pais, fue sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en 1998 y, tambien, fue el destino que mi amiga Shoko, (si, una de las que vinieron a España estas navidades) y algunos amigos de su clase, eligieron para la preparacion de un viaje para practicar snowboard, hace un par de meses. Me invitaron a ir, pero yo andaba muy liado y tuve que (muy a mi pesar) rechazar la oferta. Asi que lo mas que pude hacer es disfrutar de las fotos a la vuelta y hacer «proposito de enmienda» para intentar ir el año que viene, ya os contare…

Feliz fin de semana a todos !!